martes, 29 de enero de 2008

3.009.- Cada vez que estás ausente, creo que te extraño.

Cada vez que estás ausente, siento como si hubieses muerto
y siento un gran pesar y creo que te extraño.
Cada vez que estás ausente, yo estoy ausente contigo,
creo que te he perdido y creo que me perdí contigo.

Cada vez que estás ausente, me gustaría no vivir esos momentos,
hibernar hasta tu regreso, morir y despertar.
Cada vez que estás ausente, podría ausentarme para siempre,
ya que el dolor de tu vacío es inmensamente triste.

Cada vez que estás ausente, los jazmines ya no perfuman,
los canarios ya no cantan, el sol ya no resplandece.
Cada vez que estás ausente, mi corazón ya no se ríe,
en mis venas no fluye sangre, mis pulmones no se oxigenan.

Cada vez que estás ausente, todo el mundo está ausente,
nada tiene vida, nada es bello, nada me ilumina.
Cada vez que estás ausente, siento como si hubieses muerto
y siento un gran pesar y creo que te extraño.

29/01/08

lunes, 28 de enero de 2008

3.008.- Y todo se va perdiendo y sólo queda el dolor sin ti.

Cada minuto es más doloroso que el minuto anterior.
Cada sol que alumbra, alumbra menos cada día.
Cada recuerdo tuyo es más desconsolador aún.
Cada vez que pienso en ti quiero vivir ese pensamiento.

Todo se ha vuelto gris, inanimado, sin rastros de alegría.
Todo se ha vuelto horrible, oscuro, tácito, duro.
Todo me ha golpeado, me ha tajado, me ha degollado.
Todo tiene algo de ti, pero no a ti: todo es dolor.

Agua helada en mis pulmones. Fuego en mi piel.
Cinceles y martillos en mi cabeza. Clavos en la espalda.
Escorpiones en todo el cuerpo. Ácido en mis venas.
Todo es tétrico. Todo es solitario. Todo es doliente.

Ya no quiero soñar en esta pesadilla que es la vida sin ti.
Ya no quiero creer que ese fue nuestro momento y que ya no volverá.
Ya no quiero estar tan solo como antes y más solo después de ti.
Ya no quiero pensar en que es mejor morir que vivir sin ti.

27/01/08

3.007.- Melancolía y agonía.

Melancolía. Momentos que duelen al saber que no retornarán.
Agujeros negros en el alma. Vacíos insondables.
Dolor que aumenta conforme el tiempo sin ti se hace más grande.
Dolor y más dolor. Dolor que duele, que mata dolientemente.

Pensar en ti es estar triste, triste por solo recordarte y no verte,
triste en mi entristecida melancolía,
triste porque mi tristeza no es capaz de hacerte volver,
triste porque mis ojos ya no dejan de llorar.

Pensar que no he de verte, que has partido para siempre.
Honda agonía. Insaciable martirio.
Voz mía que se quiebra. Voluntad mía que se vence.
No quiero dejarte ir; te buscaré hasta en mí mismo.

Y, tal vez, mi soledad, que después de conocerte es más sola aún,
llegue a hartarme y a seducirme a hacer locuras, quizá morir,
y ya no pueda saber a fin de cuentas si has de volver o si no
o si has estado siempre, aquí, buscándome como yo te busco aún.

27/01/08

domingo, 27 de enero de 2008

3.006.- Tengo miedo de que dejes de existir.

Ahora entiendo por qué, cuando me despedí,
sentí que sería la última vez que la vería.
Quizá no vuelva a verla nunca más, quizá sí,
pero estos caminos se empeñan en no volvernos a juntar.

Ahora que siento que debí haber hecho más,
que no debí dejar de vivir cada segundo que viví con ella,
que no debí dejarla ir, alejarse tan lejos, fuera de mi alcance,
empiezo a morir con culpa, extrema culpa, culpa inaudita.

Quisiera hallarla, verla de algún modo,
sentir que es eterna y eterna junto a mí,
no dejar que su sonrisa se apague jamás en mi recuerdo,
no pensar que tenía que perderla solo por haber sido tan perfecta.

Necesito volver a verla; su recuerdo ya se borra.
No recuerdo muy bien ya cómo era su voz, su sonrisa.
Quiero sentirla en mí, muy dentro de mi corazón,
creer que no ha sido solo un sueño, saber que existe y es para siempre.

27/01/08

3.005.- En ese instante quise serlo todo para ti.

Hombre que camina hacia atrás, tratando de volver.
Recuerdos que quisiese no tener y, en vez, vivirlos como presente.
Errores que quisiera subsanar y dejar de llorar.
Promesa incumplida que quisiese jamás volver a romper.

En ese instante quise romper la barrera del espacio,
estar junto a ti, leerte como quedamos,
soñar con lo real, vivir del sueño,
aplacar este deseo en un beso y no dejarte partir.

Pero me negaron el ingreso y quizá, por el haberte fallado,
tú me niegues el ingreso a tu dulce y amado corazón.
Momento caterético, desesperado, profundamente triste.
Saber que te he fallado y no saber aún si tú me has perdonado.

Imaginaré mil cosas. Viviré con las posibilidades.
Pasaré de desesperanzado hasta, tal vez, aún recordado.
Haré cuadros con tu sonrisa, tus ojos, tus pecas y tu aura.
Soñaré que estás aquí, que me has perdonado y que nunca voy a perderte.

26/01/08

domingo, 20 de enero de 2008

3.004.- Con toda esta mentira seré una mentira, nada más.

Con cada paso, cada respiro, cada palabra suya,
se me hace más difícil de respirar este aire,
se me disminuye la resistencia eléctrica en la piel,
se me acobardan los pies y ya no quieren seguir.

Con cada pregunta suya, sin respuesta de mi parte,
siento que soy desnudado en contra de mi voluntad.
Con cada acierto suyo siento que mis fuerzas son vencidas;
con cada desatino siento un gran alivio fugaz.

Con todo esto que pasa yo seré algo que pasa y que no queda,
algo del pasado y nada ya,
alguien a quien se le debe guardar muy lejos de la memoria,
alguien quien ya no debe insistir más en proseguir.

Un caso inconcluso que debió llegar a su final
ha muerto antes de tiempo, ha llorado,
ha sufrido antes de haber tenido por qué sufrir
y todo tan solo por una verdad que jamás debió mentir y jamás hacerla realidad.

19/01/08

jueves, 17 de enero de 2008

3.003.- Me encantaría que tú fueras quien come ese helado junto a mí.

Ya no quiero más labios extraños.
No quiero besar a alguien para conocerla.
No quiero sentir con cada beso una persona nueva.
No quiero que mi boca sea una posada o un arrendamiento.

Si mi corazón solamente te pertenece a ti,
¿por qué mis labios no pueden ser solo tuyos?,
¿por qué con cada historia la princesa
es de otro reino, su castillo es de otros lares?

Me encantaría que cada parte de mi ser te perteneciera,
que cada sonrisa mía, sueño mío sea tuyo;
que cada mañana inmensa, puesta de sol inmensa,
firmamento inmenso sea inmensamente nuestro.

Me encantaría que tus labios fueran aquellos y aquellos y los otros.
Me encantaría que tu piel haya sido la de entonces.
Me encantaría que tus ojos hayan sido los que me vieron tan enamorados
y que tu sonrisa haya sido aquella que me sonrió tan dulcemente.

Me encantaría verte, al menos.

16/01/08

miércoles, 16 de enero de 2008

3.002.- No te perderé por cuenta propia.

Me quiero reír y me sonrío.
No quiero herir, con mi actitud, tu corazón.
No quiero noche tras noche llorar tu partida
y sentir que mi vida se extingue sin escalas.

No quiero reír, ya no me hace gracia;
solo el pensar que me costaría el perderte, ya nada tiene gracia.
No podría seguir existiendo, sabiendo que no estás y es por mi culpa.
No me volvería a ver a los ojos, habiéndote perdido.

O quizá desahuciado, con inanición de ti,
decida continuar con este tormento (tormento para entonces)
y pagar en vida mi más insulso error
y soñar contigo como quien añora y recuerda esperando la muerte.

Pero, para entonces (exactamente cuando te esté perdiendo),
me lo pensaré mil veces, infinitas,
cerraré mis ojos y mi primera premisa será el no perderte
y mi segunda premisa será el conservarte.

16/01/08

miércoles, 9 de enero de 2008

3.001.- ¿Y qué pasará cuando los hombres despierten?

¿Y qué pasará cuando los ciegos vean todo lo que se han perdido,
cuando mis manos cansadas decidan dar un último esfuerzo,
cuando esa voz que se apaga lance un grito feroz y aclame,
cuando esa persona que deambula se fije un camino a seguir?

¿Y qué pasará cuando los cojos comiencen a correr inalcanzables,
cuando mis zapatos, así se gasten, decidan seguir caminando,
cuando las manos extrañas se junten y construyan maravillas,
cuando el niño sepa realmente a dónde lo conducen los caminos?

¿Y qué pasará cuando los sordos sean los mejores consejeros telefónicos,
cuando mi corazón que ya no late resurja inacabable,
cuando los mendigos comiencen a dar limosnas de virtudes,
cuando los humanos piensen en verde y no en ámbar?

¿Y qué pasará cuando los mudos digan esas gloriosas palabras que se debieron decir,
cuando mi alma se sincronice con mi cuerpo y lleguemos muy lejos,
cuando los mediocres hagan mucho más de lo que deben hacer,
cuando mis similares amen su identidad porque es suya después de todo?

08/01/08

2.106.- Madre política.

Piel rugosa, áspera, recia, apática.
Voz espantosa, lamentable, doliente, ensordecedora.
Dedos con uñas, uñas podridas, asquerosas, punzantes.
Ojos desorbitados, agresivos, malditos, pedantes.

Pisadas exageradas, sísmicas, arrolladoras, vituperables.
Movimientos torpes, bestiales, impensados, jodidos.
Sonidos extraños, de super-woofer, de volcanes que eruptan eructos.
Olores armoniosos, melódicos, pero detestables y guardados en la memoria como peligrosos.

Trapos vetustos, precolombinos, preincaicos, prehistóricos.
Sonrisa fingida, llena de dulce odio, linda maldad.
Curvas convexas, sin concavidades, todo fuera, esfera perfecta.
Intenciones malévolas, muy pensadas, que tratan de apartarme todas ellas.

Treguas impensables, odio que abunda, hiel en su alma.
Expresiones faciales que ocultan las verdaderas intenciones.
Buitres que le cantan canciones demoniacas por las mañanas.
Duros rasgos de lo que es una madre política.

08/01/08