La pienso en cada momento de mi día,
en mi amanecer soñando, en mi atardecer queriendo.
La hallo en cada uno de mis sentimientos,
en cada uno de mis suspiros, en cada uno de mis motivos.
El universo me ha bendecido con su sonrisa.
El dios de mis días me ha abrazado con su mirada.
La Luna, mi fiel consejera, me ha sonreído esta vez.
Ella es mi destino, el más intenso de mis latidos.
Vaya a saber uno lo que la vida es:
los reveses y glorias que se dan a cada año, a cada día, a cada respiro,
lo que se añora, lo que se nos niega, lo que se nos concede,
lo que nos mira y nos sonríe y nos dice que nos ama.
Es esta revolución que nace dentro y se siente con cada movimiento,
el más común, con una palabra cualquiera, sin un lugar en especial,
haciendo cualquier otra cosa, aún sin estar a su lado;
es algo que se siente y me llena de vida, me hace intenso y me anima.
02/10/14
jueves, 2 de octubre de 2014
miércoles, 24 de septiembre de 2014
6.026.- El recuerdo de lo fenecido.
A veces, recuerdo el tiempo que compartimos
y encuentro que el mal elemento fui yo;
las dudas, los comentarios de terceros,
la intriga, la falta de experiencia y de sensatez dejaron huella.
Es cierto: el silencio a veces es un mal guía,
tener más de dos apreciaciones en contra asesina.
Dudar de si me querías, tratar de apresurarlo todo,
porque el tiempo ya se iba, nos fue matando poco a poco.
Y es que quizás no fue el tiempo de nosotros;
no debimos de habernos conocido de ese modo;
no debimos de haber mantenido esos lazos;
no debimos de padecer esta sociedad y sus destrozos.
Ya ha pasado algún tiempo desde nuestro último beso;
y encuentro que el mal elemento fui yo;
las dudas, los comentarios de terceros,
la intriga, la falta de experiencia y de sensatez dejaron huella.
Es cierto: el silencio a veces es un mal guía,
tener más de dos apreciaciones en contra asesina.
Dudar de si me querías, tratar de apresurarlo todo,
porque el tiempo ya se iba, nos fue matando poco a poco.
Y es que quizás no fue el tiempo de nosotros;
no debimos de habernos conocido de ese modo;
no debimos de haber mantenido esos lazos;
no debimos de padecer esta sociedad y sus destrozos.
Ya ha pasado algún tiempo desde nuestro último beso;
tanto desde nuestras discusiones, del desconfiar de ti,
de la ausencia tuya, de la agonía de amarte y de querer saber
qué es el amor, del pretender que, en un mes, la vida entera sea.
24/09/14
de la ausencia tuya, de la agonía de amarte y de querer saber
qué es el amor, del pretender que, en un mes, la vida entera sea.
24/09/14
sábado, 13 de septiembre de 2014
6.025.- Toda plétora tiene cierta escasez.
Todo placer tiene cierto dolor implícito;
toda gloria tiene algo de infierno.
Es así lo antagónico de la existencia,
la más sublime aberración.
Toda alegría tiene cierto desconsuelo,
y dentro de ello cabe un poco de misterio.
Lo que se ama y se quiere, a veces,
conlleva a odiar un poco, a un poco de desprecio.
Todo momento fatuo, rimbombante, esplendoroso,
lleva consigo una pizca de humillación.
Y lo que se acostumbra es simular ceguera,
malversar el destino, crear una cúpula silente.
Toda gran noticia, hazaña y honor
tiene un tenue sabor a prevaricación.
Y lo cierto es que no es que se busque esto vano,
es intrínseco al solo hecho de respirar.
La vida misma muchas veces existe
a raíz de lo que muere o va muriendo lentamente,
infecciosamente como una maldición
propia y exclusiva del hecho de nacer.
13/09/14
toda gloria tiene algo de infierno.
Es así lo antagónico de la existencia,
la más sublime aberración.
Toda alegría tiene cierto desconsuelo,
y dentro de ello cabe un poco de misterio.
Lo que se ama y se quiere, a veces,
conlleva a odiar un poco, a un poco de desprecio.
Todo momento fatuo, rimbombante, esplendoroso,
lleva consigo una pizca de humillación.
Y lo que se acostumbra es simular ceguera,
malversar el destino, crear una cúpula silente.
Toda gran noticia, hazaña y honor
tiene un tenue sabor a prevaricación.
Y lo cierto es que no es que se busque esto vano,
es intrínseco al solo hecho de respirar.
La vida misma muchas veces existe
a raíz de lo que muere o va muriendo lentamente,
infecciosamente como una maldición
propia y exclusiva del hecho de nacer.
13/09/14
jueves, 11 de septiembre de 2014
6.024.- Nadie más lo sabe.
A nadie más le queda tan perfecto el mundo
que a tu sonrisa y a lo pertinaz de tu vivir.
A nadie más le queda tan perfecta la vida
que a tu carisma y a tus copos de alegría.
A nadie más le calza tan exacta la alegría
que a tu dulzura cuando tú eres mi dicha.
A nadie más le calza tan exacto el ser dichoso
que a mí cuando estoy contigo.
A nadie más se le es conocido
nuestro más somero secreto,
y es que el amar hace que nazca
lo más sobrenatural desde un beso.
A nadie más puede hacérsele entender
esto que se siente y se extiende
desde mi pecho hacia tu pecho
y viceversa, esto que es compartido y bello.
11/09/14
que a tu sonrisa y a lo pertinaz de tu vivir.
A nadie más le queda tan perfecta la vida
que a tu carisma y a tus copos de alegría.
A nadie más le calza tan exacta la alegría
que a tu dulzura cuando tú eres mi dicha.
A nadie más le calza tan exacto el ser dichoso
que a mí cuando estoy contigo.
A nadie más se le es conocido
nuestro más somero secreto,
y es que el amar hace que nazca
lo más sobrenatural desde un beso.
A nadie más puede hacérsele entender
esto que se siente y se extiende
desde mi pecho hacia tu pecho
y viceversa, esto que es compartido y bello.
11/09/14
jueves, 4 de septiembre de 2014
6.023.- Lo nuestro es escaso y preciado.
Me agrada la sensación de no saber
si estoy despierto o estoy durmiendo:
los minutos perfectos en los que estoy
en este mundo y en el otro a la vez.
Me agrada lo hermoso del recuerdo y del presente,
los puros momentos en los que nada material puede alcanzarme
y tampoco soy cautivo de ningún sueño.
Y permanezco eterno, llano, tenue, multivalente, constelado.
Algo así es lo que me sucede cuando estoy cerca de ti:
se me quita el aire, quedo absorto e inexistente,
presa de la hipnosis de tus labios, adepto del culto a tus ojos,
ausente y eterno a la vez, parte de un misterio.
Me agrada la idea de que el amor va más allá de nuestros cuerpos,
es libre más allá de nuestras responsabilidades,
florece más allá de nuestra humanidad
y alcanza su esplendor desde un beso de nuestras almas.
Me agrada saber que lo nuestro es más que palabras,
más que momentos, más que incertidumbres,
más que rumores, más que necesidades,
más que el mundo que nos rodea, más que lo convencional y común.
Lo nuestro es atípico y, por ello, lo más hermoso.
04/09/14
si estoy despierto o estoy durmiendo:
los minutos perfectos en los que estoy
en este mundo y en el otro a la vez.
Me agrada lo hermoso del recuerdo y del presente,
los puros momentos en los que nada material puede alcanzarme
y tampoco soy cautivo de ningún sueño.
Y permanezco eterno, llano, tenue, multivalente, constelado.
Algo así es lo que me sucede cuando estoy cerca de ti:
se me quita el aire, quedo absorto e inexistente,
presa de la hipnosis de tus labios, adepto del culto a tus ojos,
ausente y eterno a la vez, parte de un misterio.
Me agrada la idea de que el amor va más allá de nuestros cuerpos,
es libre más allá de nuestras responsabilidades,
florece más allá de nuestra humanidad
y alcanza su esplendor desde un beso de nuestras almas.
Me agrada saber que lo nuestro es más que palabras,
más que momentos, más que incertidumbres,
más que rumores, más que necesidades,
más que el mundo que nos rodea, más que lo convencional y común.
Lo nuestro es atípico y, por ello, lo más hermoso.
04/09/14
domingo, 24 de agosto de 2014
6.022.- Reconciliación con el destino.
La vida sabe dar muchas gratas sorpresas.
Es tanta la bendición y tanto el amor
que cualquier intento de daño es inocuo,
que cualquier dolor de cuatro meses es pasado.
Los malos entendidos siempre están presentes.
Lo hablado y escrito siempre es necesario.
Y quizás no soy la buena persona que creía era.
Tal vez ni siquiera merezco estos momentos.
Pero el sentimiento prima,
y hay cosas que nunca se olvidan,
como los momentos compartidos
y todo lo vivido que reposa en el corazón.
Quizás me he sentido víctima todo este tiempo,
sin querer entender que era responsable
de todo lo vivido y de todo lo perjudicado,
de todos los amores ahora extintos.
No sé qué pretendo con todo esto:
o ser perdonado o dejar testigos
que hablen de mis vejaciones
desde mis imprecisiones y confusiones.
Pero de algo estoy seguro:
la vida aún tiene muchos nuevos amaneceres,
muchos perdones, muchos olvidos,
mucho por vivir y mucho por construir.
Mis juegos de dolor no dejarán huella.
Los días de amor serán lo más preciado que tenga.
Y un día todos, y cada uno de los involucrados,
recordarán las cosas más blandamente, más comprensiblemente.
Es hoy el día hito entre el fin y el inicio,
entre lo soñado y lo por vivir,
entre mis días grises, oscuros, taciturnos
y mis días de luz, gracia y destino.
24/08/14
Es tanta la bendición y tanto el amor
que cualquier intento de daño es inocuo,
que cualquier dolor de cuatro meses es pasado.
Los malos entendidos siempre están presentes.
Lo hablado y escrito siempre es necesario.
Y quizás no soy la buena persona que creía era.
Tal vez ni siquiera merezco estos momentos.
Pero el sentimiento prima,
y hay cosas que nunca se olvidan,
como los momentos compartidos
y todo lo vivido que reposa en el corazón.
Quizás me he sentido víctima todo este tiempo,
sin querer entender que era responsable
de todo lo vivido y de todo lo perjudicado,
de todos los amores ahora extintos.
No sé qué pretendo con todo esto:
o ser perdonado o dejar testigos
que hablen de mis vejaciones
desde mis imprecisiones y confusiones.
Pero de algo estoy seguro:
la vida aún tiene muchos nuevos amaneceres,
muchos perdones, muchos olvidos,
mucho por vivir y mucho por construir.
Mis juegos de dolor no dejarán huella.
Los días de amor serán lo más preciado que tenga.
Y un día todos, y cada uno de los involucrados,
recordarán las cosas más blandamente, más comprensiblemente.
Es hoy el día hito entre el fin y el inicio,
entre lo soñado y lo por vivir,
entre mis días grises, oscuros, taciturnos
y mis días de luz, gracia y destino.
24/08/14
sábado, 23 de agosto de 2014
6.021.- Despedida.
Y me decía «adiós»
con sus ojos diminutos,
su sonrisa triste
y una fingida despreocupación.
Por momentos bromeaba con llorar
y parecía que quería llorar de veras.
Yo la leía cuidadosamente:
jamás creí generar tanto en alguien más.
Por un momento, y no solo un momento,
fui feliz porque sabía que ella
sí sabía amarme, estaba dispuesta a esperarme,
recordarme libremente y soñar con un futuro.
Y yo la veía y sabía que jamás la olvidaría
ni a su cabello rizado ni a su sonrisa tenue
ni a sus gestos de dolor ni a su mirada tierna
ni a lo querido de su abrazo ni a lo sentido de sus labios.
23/08/14
con sus ojos diminutos,
su sonrisa triste
y una fingida despreocupación.
Por momentos bromeaba con llorar
y parecía que quería llorar de veras.
Yo la leía cuidadosamente:
jamás creí generar tanto en alguien más.
Por un momento, y no solo un momento,
fui feliz porque sabía que ella
sí sabía amarme, estaba dispuesta a esperarme,
recordarme libremente y soñar con un futuro.
Y yo la veía y sabía que jamás la olvidaría
ni a su cabello rizado ni a su sonrisa tenue
ni a sus gestos de dolor ni a su mirada tierna
ni a lo querido de su abrazo ni a lo sentido de sus labios.
23/08/14
sábado, 9 de agosto de 2014
6.020.- No sé qué es el amor.
¿Cómo es que la gente se enamora?
Confieso que jamás he conocido el amor.
Hay tantas historias por contar
y tantos silencios que se deben dar.
La muestra de algo ficticio
me ha carcomido en mi momento final.
El soplo, que adormece, me ha engañado
y el engaño me ha adormecido.
Mi destino es un espino;
por eso no es raro encontrar rosas.
Lo sinuoso y caprichoso de lo ambiguo
me destroza, quiere matarme desde siempre.
Pero yo aún creo, esperanzado, con fe;
aún me despierto por las mañanas
pensando en que el día pronto será
y hasta intento ver agua entre desiertos.
09/08/14
Confieso que jamás he conocido el amor.
Hay tantas historias por contar
y tantos silencios que se deben dar.
La muestra de algo ficticio
me ha carcomido en mi momento final.
El soplo, que adormece, me ha engañado
y el engaño me ha adormecido.
Mi destino es un espino;
por eso no es raro encontrar rosas.
Lo sinuoso y caprichoso de lo ambiguo
me destroza, quiere matarme desde siempre.
Pero yo aún creo, esperanzado, con fe;
aún me despierto por las mañanas
pensando en que el día pronto será
y hasta intento ver agua entre desiertos.
09/08/14
6.019.- Podría ser un dios.
Yo podría ser un dios,
pero siento necesidad de algo.
Yo podría ser el todo,
pero una pizca de nada no me lo permite.
Mi naturaleza humana
me llena de vacío.
Lo insólito me es preciado
y no hallo consuelo en lo común.
Yo podría ser el Señor de lo Eterno,
pero considero que no serán
más de treinta y seis los mayos
testigos de este volcán dormido.
Yo podría estar bien conmigo mismo,
sentirme completo, poderoso,
in-circunstancial y amo de todo,
pero algo me falta y jamás lo encontraré.
Yo podría ser incólume e impoluto,
pero, dentro de mí, la ausencia
me aminora y me sustrae
y considero que un dios no puede sufrir, y yo sufro.
09/08/14
pero siento necesidad de algo.
Yo podría ser el todo,
pero una pizca de nada no me lo permite.
Mi naturaleza humana
me llena de vacío.
Lo insólito me es preciado
y no hallo consuelo en lo común.
Yo podría ser el Señor de lo Eterno,
pero considero que no serán
más de treinta y seis los mayos
testigos de este volcán dormido.
Yo podría estar bien conmigo mismo,
sentirme completo, poderoso,
in-circunstancial y amo de todo,
pero algo me falta y jamás lo encontraré.
Yo podría ser incólume e impoluto,
pero, dentro de mí, la ausencia
me aminora y me sustrae
y considero que un dios no puede sufrir, y yo sufro.
09/08/14
miércoles, 6 de agosto de 2014
6.018.- No quiero ser tu consuelo.
No quiero ser prisionero de un amor,
sobre todo de un amor no correspondido.
No quiero repetirle tantas veces
lo mucho que la quiero.
No quiero, circunstancias mías,
destino mío, ambigüedad mía,
sentir que soy un reo del mal amor
que, a veces, pareciese querer destruirme.
No quiero ser un pedazo de ilusión consternado.
No quiero sollozar por una vida vejada y desolada
que, si bien sería capaz de amar aún,
mucho ha de perder en la prisión de un corazón que no lo quiere.
No quiero ser tu muestra, tu espécimen,
el retórico abstracto que simboliza el amor
que va por debajo de tus pies, adepto a ser pisoteado,
vetusto y apagado a la espera de tu abrazo.
No quiero ser tu marioneta. No quiero ser tu tapiz.
No quiero ser, escúchame, por favor, tu esclavo
si vas a quererme cuando te dé la gana
y jamás me vas a dar la certeza, al menos, de que es así.
No quiero ser una opción tuya, el infame olvidado,
aquello que está ahí por si acaso, el que quisiese quererse,
pero el que no se quiere de a primeras,
la servilleta que sirve para limpiar los besos del amor que se fue.
06/08/14
09/09/14
sobre todo de un amor no correspondido.
No quiero repetirle tantas veces
lo mucho que la quiero.
No quiero, circunstancias mías,
destino mío, ambigüedad mía,
sentir que soy un reo del mal amor
que, a veces, pareciese querer destruirme.
No quiero ser un pedazo de ilusión consternado.
No quiero sollozar por una vida vejada y desolada
que, si bien sería capaz de amar aún,
mucho ha de perder en la prisión de un corazón que no lo quiere.
No quiero ser tu muestra, tu espécimen,
el retórico abstracto que simboliza el amor
que va por debajo de tus pies, adepto a ser pisoteado,
vetusto y apagado a la espera de tu abrazo.
No quiero ser tu marioneta. No quiero ser tu tapiz.
No quiero ser, escúchame, por favor, tu esclavo
si vas a quererme cuando te dé la gana
y jamás me vas a dar la certeza, al menos, de que es así.
No quiero ser una opción tuya, el infame olvidado,
aquello que está ahí por si acaso, el que quisiese quererse,
pero el que no se quiere de a primeras,
la servilleta que sirve para limpiar los besos del amor que se fue.
06/08/14
09/09/14
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