Fuiste mía una noche,
solamente una noche,
y entre tus brazos entendí
que lo mejor de la vida aún estaba por venir.
Fuiste mía una hora,
solamente una hora,
y entre tus piernas descubrí
que la vida conserva aún ciertos misterios.
Fuiste mía un segundo,
solamente un segundo,
y por ese segundo infinito
aprendí lo que es vivir en el cielo.
Fui tuyo todo el tiempo,
fuimos nuestros una noche,
y entre tus labios descubrí
cuánta pasión, cuánta ternura, cuánta dicha de sentimientos.
03/11/13
domingo, 3 de noviembre de 2013
domingo, 20 de octubre de 2013
5.070.- Jamás olvidaré estar ausente.
Jamás olvidaré estar siempre ausente,
cautivo de mi intención misantrópica,
prisionero de este amor que no quiere romperse,
débil candidato de tu sueño, insólito agente inconcluso.
Jamás olvidaré no estar presente
cuando tus minutos convoquen a un silencio
y comiences a pensar en que estorba y estropea
mi cándida y torpe intención de amarte.
Jamás olvidaré serte carente,
no regalarte nada, ni una palabra ni un suspiro,
jamás otorgarte ningún título, no llamarte de ningún modo,
serte siempre una cercanía lejana, no serte nada real.
Jamás olvidaré que te tengo en mente.
Jamás podré olvidar que te siento presente
cuando miro el cielo y me pierdo y busco algo
y hallo una sonrisa, una mirada, nuestra vida entre las estrellas.
20/10/13
cautivo de mi intención misantrópica,
prisionero de este amor que no quiere romperse,
débil candidato de tu sueño, insólito agente inconcluso.
Jamás olvidaré no estar presente
cuando tus minutos convoquen a un silencio
y comiences a pensar en que estorba y estropea
mi cándida y torpe intención de amarte.
Jamás olvidaré serte carente,
no regalarte nada, ni una palabra ni un suspiro,
jamás otorgarte ningún título, no llamarte de ningún modo,
serte siempre una cercanía lejana, no serte nada real.
Jamás olvidaré que te tengo en mente.
Jamás podré olvidar que te siento presente
cuando miro el cielo y me pierdo y busco algo
y hallo una sonrisa, una mirada, nuestra vida entre las estrellas.
20/10/13
sábado, 19 de octubre de 2013
5.069.- Soy devoto de tu ser.
Estoy orando y no sé qué rezo.
Solo anhelo el dulce sabor de tus labios
(algo que no conozco y solo imagino,
la dulzura idónea de una fe que tengo).
Estoy mermando en mis ansias de quererte.
Te estimo pero no me obsesiona la idea de tenerte.
No quiero ser nada tuyo, quiero saberte toda mi luz
tan solo, mi eterna ilusión, mi perpetua devoción.
Eres una inspiración que no es fugaz y es eterna.
Es tu eternidad la que se hace mía, pero es tuya.
No sé si la manera de quererte sea la manera de buscarte;
solo sé que la manera en la que te quiero la siento inequívoca.
Tengo una fe. Tú eres mi fe. Eres mi sueño que no cuento,
la irrefutable idea de que pensarte es mi elixir de la eterna juventud,
lo que no puedo atenuar, aquello que es siempre
y aquello que no me importa ya si es correspondido, compartido, dual o convergente.
19/10/13
Solo anhelo el dulce sabor de tus labios
(algo que no conozco y solo imagino,
la dulzura idónea de una fe que tengo).
Estoy mermando en mis ansias de quererte.
Te estimo pero no me obsesiona la idea de tenerte.
No quiero ser nada tuyo, quiero saberte toda mi luz
tan solo, mi eterna ilusión, mi perpetua devoción.
Eres una inspiración que no es fugaz y es eterna.
Es tu eternidad la que se hace mía, pero es tuya.
No sé si la manera de quererte sea la manera de buscarte;
solo sé que la manera en la que te quiero la siento inequívoca.
Tengo una fe. Tú eres mi fe. Eres mi sueño que no cuento,
la irrefutable idea de que pensarte es mi elixir de la eterna juventud,
lo que no puedo atenuar, aquello que es siempre
y aquello que no me importa ya si es correspondido, compartido, dual o convergente.
19/10/13
viernes, 11 de octubre de 2013
5.068.- Y no te quiero.
Y no te quiero.
Pero si te quisiese sería tácitamente
como si no te amase y no me gustases,
como si jamás fuese a decirte «te quiero»,
y dentro de mí una voz me gritase lo contrario.
Y no te quiero.
Debes saber que no te quiero, que no existen las noches
en las que no duermo porque pienso en ti,
que no existen mágicos momentos
en los cuales me alegra tu recuerdo.
Y no te quiero.
Cómo podría querer la magia de tus ojos,
la tenue voz tuya que genera ternura,
la sonrisa tuya que enamora,
tus tiernos momentos, la dulzura de compartir contigo.
Y no te quiero.
No te quiero. Jamás lo haré. Quererte
sería como ofrecerte cada uno de mis momentos,
como querer disfrutar de tu compañía y querer ser tu protector.
Sería como ahora con la diferencia de que te querría.
Y no te quiero.
No me odies porque creas que te quiero.
Sin embargo, suplica que no llegue a quererte
porque quizás, en el fondo, tan levemente en el fondo,
ya ande queriéndote.
11/10/13
Pero si te quisiese sería tácitamente
como si no te amase y no me gustases,
como si jamás fuese a decirte «te quiero»,
y dentro de mí una voz me gritase lo contrario.
Y no te quiero.
Debes saber que no te quiero, que no existen las noches
en las que no duermo porque pienso en ti,
que no existen mágicos momentos
en los cuales me alegra tu recuerdo.
Y no te quiero.
Cómo podría querer la magia de tus ojos,
la tenue voz tuya que genera ternura,
la sonrisa tuya que enamora,
tus tiernos momentos, la dulzura de compartir contigo.
Y no te quiero.
No te quiero. Jamás lo haré. Quererte
sería como ofrecerte cada uno de mis momentos,
como querer disfrutar de tu compañía y querer ser tu protector.
Sería como ahora con la diferencia de que te querría.
Y no te quiero.
No me odies porque creas que te quiero.
Sin embargo, suplica que no llegue a quererte
porque quizás, en el fondo, tan levemente en el fondo,
ya ande queriéndote.
11/10/13
jueves, 10 de octubre de 2013
5.067.- Luz de mi amor.
Luz de mis sueños, estás en mi mente como en mis suspiros.
Creo que encontrarte ha hecho de mí un ser enamorado.
Ojalá y el destino, si es que existe, contenga nuestros nombres
tan cerca y tan unidos entre sus días y entre sus siglos.
Luz de mis deseos, ojalá y el mañana sepa que yo te amo.
Ojalá que la gracia sobrehumana de tus ojos se pose en mí
y, a partir de ahí, podamos entre los dos decirle al mundo
que los milagros son algo cotidiano y real, comunes y sentidos.
Luz de mis días, no concibo otro adjetivo para ti más que el sustantivo «amor».
No imagino más ecosistema para ti que el de un valle, un sol,
aire fresco, pureza cercana y floreciente, amaneceres eternos,
ocasos lozanos y un columpio, tu mano y la mía, la eternidad naciendo.
Luz de mi vida, te sueño y te pienso. A cada instante te encuentro
entre el rumor de los días que parecen una búsqueda del otro
para hallarnos como anhelo y poder decirte lo que siento
y, sin embargo, llevo dentro y no es conocido, pero sí muy vivido.
10/10/13
Creo que encontrarte ha hecho de mí un ser enamorado.
Ojalá y el destino, si es que existe, contenga nuestros nombres
tan cerca y tan unidos entre sus días y entre sus siglos.
Luz de mis deseos, ojalá y el mañana sepa que yo te amo.
Ojalá que la gracia sobrehumana de tus ojos se pose en mí
y, a partir de ahí, podamos entre los dos decirle al mundo
que los milagros son algo cotidiano y real, comunes y sentidos.
Luz de mis días, no concibo otro adjetivo para ti más que el sustantivo «amor».
No imagino más ecosistema para ti que el de un valle, un sol,
aire fresco, pureza cercana y floreciente, amaneceres eternos,
ocasos lozanos y un columpio, tu mano y la mía, la eternidad naciendo.
Luz de mi vida, te sueño y te pienso. A cada instante te encuentro
entre el rumor de los días que parecen una búsqueda del otro
para hallarnos como anhelo y poder decirte lo que siento
y, sin embargo, llevo dentro y no es conocido, pero sí muy vivido.
10/10/13
jueves, 26 de septiembre de 2013
5.066.- Desde saberte ausente y escasa.
Puede el mundo cambiar tanto y el paraíso estar ausente;
pueden mis ilusiones desvanecerse y volverse un vacío;
pueden los muchos días quitarme un poco de memoria cada vez,
pero nada podrá borrar el hecho de que te amo.
Porque es la ausencia la que te procrea y te hace mía y te hace ajena.
Los momentos compartidos son más que momentos, son algo eterno.
No quiero nada de la vida si la vida no te ofrece.
No necesito nada de la vida si la vida intenta excluirme de ti.
¿Qué puedo hacer para no extinguirme y permanecer? Dime.
¿Qué puedo hacer para poder ceñirme a la vida sosegada y calmada
que luce el esperarte entre el reloj de mi muñeca, los días de invierno,
el recuerdo de la magia de tu aura, y todo aquello sin desesperanzarme?
Te quiero: eso es todo.
Anhelo tenerte entre mis brazos y poder decirte lo que siento,
no volver a perder un minuto de los instantes a tu lado,
no volver a perderte, y fallecer en el acto, no volver a atenuarte.
26/09/13
pueden mis ilusiones desvanecerse y volverse un vacío;
pueden los muchos días quitarme un poco de memoria cada vez,
pero nada podrá borrar el hecho de que te amo.
Porque es la ausencia la que te procrea y te hace mía y te hace ajena.
Los momentos compartidos son más que momentos, son algo eterno.
No quiero nada de la vida si la vida no te ofrece.
No necesito nada de la vida si la vida intenta excluirme de ti.
¿Qué puedo hacer para no extinguirme y permanecer? Dime.
¿Qué puedo hacer para poder ceñirme a la vida sosegada y calmada
que luce el esperarte entre el reloj de mi muñeca, los días de invierno,
el recuerdo de la magia de tu aura, y todo aquello sin desesperanzarme?
Te quiero: eso es todo.
Anhelo tenerte entre mis brazos y poder decirte lo que siento,
no volver a perder un minuto de los instantes a tu lado,
no volver a perderte, y fallecer en el acto, no volver a atenuarte.
26/09/13
domingo, 1 de septiembre de 2013
5.065.- Tu mirada.
¿Habría manera de retratarte en tan solo este instante
en el que miro tus ojos y aparto la mirada,
suspiro levemente y expectoro un hálito de amor,
encantado del encanto de unos ojos bajo la garúa?
Y se miraba, desde antes del momento indicado,
el cielo, las plantas, el agua y el efecto de la gravedad.
Y se miraba desde antes de tu momento,
del momento mágico, ese que está justo antes del milagro.
Y yo rezaba. Sí, rezaba por un segundo más de tus ojos,
por poder mirarte desde mi lúcido momento
en el que supuse que la eternidad sabía a esto,
en que lo estrellado y luminoso era esto frente a mí.
Y yo me alejaba inerte y sin quererlo,
pero tu mirada seguía clavada en mi pensamiento
como un mensaje previo a lo eterno...
¡había logrado retratar tu mirada en mi recuerdo!
24/06/13
01/09/13
en el que miro tus ojos y aparto la mirada,
suspiro levemente y expectoro un hálito de amor,
encantado del encanto de unos ojos bajo la garúa?
Y se miraba, desde antes del momento indicado,
el cielo, las plantas, el agua y el efecto de la gravedad.
Y se miraba desde antes de tu momento,
del momento mágico, ese que está justo antes del milagro.
Y yo rezaba. Sí, rezaba por un segundo más de tus ojos,
por poder mirarte desde mi lúcido momento
en el que supuse que la eternidad sabía a esto,
en que lo estrellado y luminoso era esto frente a mí.
Y yo me alejaba inerte y sin quererlo,
pero tu mirada seguía clavada en mi pensamiento
como un mensaje previo a lo eterno...
¡había logrado retratar tu mirada en mi recuerdo!
24/06/13
01/09/13
5.064.- Es amor aquello que das.
No es amor lo que recibes, es amor lo que das.
No es un amor que hurtas o es un regalo hacia ti
lo que es preciado, lo que es valedero.
La entrega, el dar sin pensar en recibir es lo hermoso.
No son mañanas las que indican que el día acaba de empezar,
es esa mirada que nace de tus ojos un nuevo día,
una nueva suma de momentos vividos,
el día que nace desde tus ojos y anochece para tus sueños.
No es parte de mi misantropía la que se admira,
es lo que resta de mi filantropía aquello que agrada.
Son estupores de lamentos los momentos de tropiezos
que debieran ser breves, muy breves, casi inexistentes.
Si es el bien propio lo más preciado, deberíamos optar
por el bien común, que es sumarle bien al bien de los demás,
y de esta manera el bien ajeno que suma al bien común
incrementará nuestro alcance propio del bien, y, entonces, el bien se multiplicará.
20/05/13
01/09/13
No es un amor que hurtas o es un regalo hacia ti
lo que es preciado, lo que es valedero.
La entrega, el dar sin pensar en recibir es lo hermoso.
No son mañanas las que indican que el día acaba de empezar,
es esa mirada que nace de tus ojos un nuevo día,
una nueva suma de momentos vividos,
el día que nace desde tus ojos y anochece para tus sueños.
No es parte de mi misantropía la que se admira,
es lo que resta de mi filantropía aquello que agrada.
Son estupores de lamentos los momentos de tropiezos
que debieran ser breves, muy breves, casi inexistentes.
Si es el bien propio lo más preciado, deberíamos optar
por el bien común, que es sumarle bien al bien de los demás,
y de esta manera el bien ajeno que suma al bien común
incrementará nuestro alcance propio del bien, y, entonces, el bien se multiplicará.
20/05/13
01/09/13
viernes, 30 de agosto de 2013
5.063.- Me vuelvo tonto si te amo.
Me vuelvo tonto si te amo;
por eso es que prefiero no amarte
y tan solo pensarte, alejado y sin hallarte;
tenerte como una utopía ausente.
Me vuelvo tonto si te amo
porque amarte es entregarte
el alma entera y destruirme,
confiarte mi vida toda y perderme.
Me vuelvo tonto si te amo.
Lo digo porque quiero disculparme
por la manera sosa con la que te hablo
y por lo banal e inseguro de mi acercamiento.
Me vuelvo tonto si te amo.
Me declaro pasado si te amo.
Me someto al olvido si te pienso
y llego a amarte para, nuevamente, perderte.
Lo pierdo todo si te amo.
30/08/13
por eso es que prefiero no amarte
y tan solo pensarte, alejado y sin hallarte;
tenerte como una utopía ausente.
Me vuelvo tonto si te amo
porque amarte es entregarte
el alma entera y destruirme,
confiarte mi vida toda y perderme.
Me vuelvo tonto si te amo.
Lo digo porque quiero disculparme
por la manera sosa con la que te hablo
y por lo banal e inseguro de mi acercamiento.
Me vuelvo tonto si te amo.
Me declaro pasado si te amo.
Me someto al olvido si te pienso
y llego a amarte para, nuevamente, perderte.
Lo pierdo todo si te amo.
30/08/13
domingo, 11 de agosto de 2013
5.062.- Del verte y no conocerte.
Y tan poco sabía de la dicha de verte.
Era tan poca la osadía de soñar con tenerte.
Y tan poco creía en la luz inerte.
Se fue tan lejos esta vida, al conocerte.
Es rara la interpretación de este sueño.
Es tan parca la manifestación de un leño
acurrucado en un fogón sin dueño.
Inmaculada concepción del fuego.
Es tan pura esta visión de un cambio.
Es tan consumista la impresión de la llama
que no tiene otra opción que unos labios
que van buscando absolución de su alma.
Yo no quiero pensar otra cosa extraña.
Tan solo quiero hablar de lo que pasa.
Decir que, por amar, mi corazón se daña
y que, por respirar, el amor debe ser casa.
No sé si es vivir los momentos que he vivido.
No sé si es morir los momentos que he dormido.
Solo sé decir que los momentos que he sentido
son los que al fin, en el recuerdo, quedan confluidos.
Ya no quiero perderte si estás dentro mío.
Ya no quiero soñarte si ya te he perdido.
Ya no quiero quererte si el sueño es solo mío.
Ya no quiero pensarte si nunca he de tenerte.
Es tan poco lo que se vive y tanto lo que se sueña.
Es tan corto el placer y tan larga la culpa.
Es por eso que mi ser ya nada enseña
y tan solo revive si encuentra una sincera disculpa.
Y tan poco sabía de la dicha de tenerte.
Era tan poca la osadía de soñar con no quererte.
Y tan poco creía en mi luz inerte.
Te fuiste tan lejos, mi vida, al perderte.
11/08/13
Era tan poca la osadía de soñar con tenerte.
Y tan poco creía en la luz inerte.
Se fue tan lejos esta vida, al conocerte.
Es rara la interpretación de este sueño.
Es tan parca la manifestación de un leño
acurrucado en un fogón sin dueño.
Inmaculada concepción del fuego.
Es tan pura esta visión de un cambio.
Es tan consumista la impresión de la llama
que no tiene otra opción que unos labios
que van buscando absolución de su alma.
Yo no quiero pensar otra cosa extraña.
Tan solo quiero hablar de lo que pasa.
Decir que, por amar, mi corazón se daña
y que, por respirar, el amor debe ser casa.
No sé si es vivir los momentos que he vivido.
No sé si es morir los momentos que he dormido.
Solo sé decir que los momentos que he sentido
son los que al fin, en el recuerdo, quedan confluidos.
Ya no quiero perderte si estás dentro mío.
Ya no quiero soñarte si ya te he perdido.
Ya no quiero quererte si el sueño es solo mío.
Ya no quiero pensarte si nunca he de tenerte.
Es tan poco lo que se vive y tanto lo que se sueña.
Es tan corto el placer y tan larga la culpa.
Es por eso que mi ser ya nada enseña
y tan solo revive si encuentra una sincera disculpa.
Y tan poco sabía de la dicha de tenerte.
Era tan poca la osadía de soñar con no quererte.
Y tan poco creía en mi luz inerte.
Te fuiste tan lejos, mi vida, al perderte.
11/08/13
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