jueves, 6 de diciembre de 2007

2.087.- Hasta siempre, amigo.

Llego a ver lo que no quería ver jamás.
Llego a sentir esas cosas tan extrañas, pero que antes ya las había sentido.
Y llego a comprender que no podría comprender ni en mil años
que todo este juego (que no sé a qué va) tenga algún sentido (que no sé cuál sea).

Me pongo a pensar; trato de obtener esa tranquilidad de espíritu;
pero como si hubiese un caos dentro de mí,
como si estuviese el tiempo perpendicular al espacio (espacio eterno y tiempo cero),
desespero y me gustaría verle de nuevo aunque solo sea para sonreírle.

Y yo tan olvidado, tan olvidándome, en tanta penumbra, tan apagado.
Y él quizá mereciendo mi aún existente vida y yo la suya acabada.
Y yo conversando con quien sea (con nadie) de lo que sea (de lo que se pueda)
y tratando de consolarme con cualquier frase mundana y vacía aunque sea.

Y el pobre durmiendo, soñando cosas demasiado maravillosas,
cosas que no puede soñar una persona común, una persona vacía
(solo cuerpo y no espíritu), cosas tan supremas que no tienen entendimiento humano,
cosas que sueña un espíritu ya sin cuerpo, un espíritu libre de vida ya.

Hasta siempre, Paulo.

05/12/07

miércoles, 5 de diciembre de 2007

2.086.- La negación de aceptarlo.

Por qué lo tengo que sufrir si tan solo soy un ser humano,
si tan solo me dedico a llevar una vida calma, perpetua, soñolienta,
una vida de la cual nadie tiene que pedir retribuciones.
Un tonto aciago que deambula por la vida; ése soy yo.

Por qué le tengo que sufrir si tan solo soy un pobre infeliz,
si a mis súplicas aunque Dios haga caso, los hombres no,
si mi desdicha, aunque creciente, es llevadera aún,
si mis lamentos a ninguno alcanzan a perturbar.

Y hoy tan solo, tan culpable, tan torpe y con tanto auto-desdén,
hoy que la he vuelto a ver y yo ya no quería,
hoy que encuentro que las respuestas de mi eterno cuestionario
fueron las primeras que se aparecieron entonces, hace mucho ya.

Y hoy, también, que me siento encadenado, que algunas palabras desaparecen,
que mi tortura es cada vez más grande y desconsoladora,
que mis huesos putrefactos se corroen cada día más,
degradándose a causa de esta eterna culpa, culpa infundada, pero culpa finalmente.

05/12/07

domingo, 2 de diciembre de 2007

2.085.- ¡Con altos parámetros!

He querido pensar en que nada tiene ya oportunidad,
en que todo está perdido, en que cada uno está perdido
y que todos vagabundearán y vagabundearán
y yo tan solo con no ser tan vagabundo seré el mejor.

He intentado creerme esta estupidez; aún más, he intentado realizarla.
En verdad, ¡qué estupidez! Cada uno siempre anda comparándose con alguien mejor
y yo no seré lobo que bala, el triste hombre con complejo de animal.
Lanzaré un aullido, el más fiero, y demostraré que puedo ser el mejor.

Demostraré que no, por haber estado esperando no sé qué,
morir tal vez o un hada madrina que con su varita mágica lo cambie todo,
soy un fulano, fulanito, menganito, zutanito cualquiera;
les demostraré que nadie como yo es capaz de ser y de hacer.

Ya todos callarán, ni siquiera podrán entenderlo.
Será tan luminosa mi luz que todos enceguecerán
y no les quedará más que envidiarme y admirarme.
Seré un ídolo para tantos ídolos míos ahora.

01/12/07

2.084.- ¡A levantarse!

El universo está posicionado de tal manera que me favorece:
todo asequible, todo en buenos términos;
sin embargo, tirado a la bartola, mi espíritu se mece
y no me queda más que clamar por una oportunidad.

Dios, desde mañana comenzaré, hoy ya es muy tarde;
me esforzaré, haré, me animaré y, si es necesario, fingiré vigor.
Todo tengo que hacerlo. Adiós mediocridad tan tibiecita.
Desde mañana daré todo lo qué esté a mi alcance y lo que no también.

No me importa si empiezo a hablar y a decir tontería y media,
lo que me importa es que opinaré y mejoraré cada vez.
Haré, siempre haré. Prefiero lamentarme por lo que hice que por lo que no hice,
ser un actor a ser un espectador; adiós tranquilidad de butaca.

Todo este universo trabaja a mi favor, no lo decepcionaré;
que tenga por seguro que daré mi mejor esfuerzo.
Claro que me importa la gloria, pero, si no la consigo,
quiero al menos que mi conciencia no tenga qué reclamarme.

01/12/07

jueves, 29 de noviembre de 2007

2.083.- Inesperadamente, me enamoré de ti.

He estado pensando mucho en ti.
Esto es algo extraño: creo que te estoy amando.
Creo que la broma está llegando muy lejos;
Creo que ya no puedo, ya no puedo más si tú no estás.

¡Qué locura! El amarte es como un veneno
que se va apoderando de mí de a pocos y tan intensamente.
¡Ah! Es tan doliente, tan silente, ¡Dios, es tan de repente!
Jamás creí querer a nadie sin que yo realmente quisiese querer.

No quiero enamorarme de ti, no sé que vaya a pasar;
es tan triste no saber nada de lo que pueda suceder,
de lo que puedas tú sentir hacia mí, Rubí.
Y yo tan nervioso y tan nervioso solo de pensarte.

Pareciese que lo que siento me fuese a matar.
No quisiera morir sin antes decir que te estoy amando
o quizá queriendo, pero demasiado, tanto que se me nubla la razón
y no sé si amarte es un hermoso sueño o una cruel pesadilla.

28/11/07

miércoles, 28 de noviembre de 2007

2.082.- De vivir en el amor.

Me estoy muriendo por ti.
Te doy mis soledades, mis tempestades, mis falsedades;
te lo entrego todo, pero ven hacia mí
que yo tan solo quiero tenerte para toda la vida.

Ámame; sí, ámame.
Quiero que me ames como a nadie en este mundo;
quiero ser un ídolo en tu altar;
quiero también ser tu fiel perro guardián.

No creo que pueda seguir viviendo así:
tan solo, tan triste, tan queriéndote, tan soñándote.
Solo deseo que me veas, que me sonrías,
tibia y adorable sonrisa, sonrisa amada.

Ya tan solo necesito unas palabras.
Hazme creer, al menos, que eres mía, solo mía,
que puedo tenerte cuando quiera, que puedo retenerte.
Vamos, deja de soñar y ven conmigo a vivir en esta fiebre eterna.

27/11/07

lunes, 26 de noviembre de 2007

2.081.- Por fin sabrás de mi amor eterno.

Siempre dije que amándote no lograría que tú me amaras,
pero esta vez es mi único recurso.
Así que te amaré y te amaré y te lo diré
y veré si así consigo hacer que esta vez por fin me ames.

Quizá vuelva a decir que lucharé por ti hasta el final
y quizá también vuelva a no hacer nada y solo esperar.
Me tragaré mis promesas, recogeré mis cartas,
sellaré con agua bendita mis endemoniadas mentiras.

Iré, claro que iré –éste es mi plan– y te veré, nos veremos;
tú tal vez me preguntes que qué demonios hago allí;
yo solo usare mi único y último recurso;
entonces, sabré al fin si el amarte puede hacer que me ames o no.

Tal vez espantada me cierres la puerta en la cara;
tal vez sonrojada te inmutes y yo pueda besarte;
tal vez enfadada me abofetees y me mandes al demonio;
tal vez satisfecha me confieses tu mutuo amor y yo me sonroje.

25/11/07

domingo, 25 de noviembre de 2007

2.080.- Oscuridad.

Relámpagos invisibles. Truenos silenciosos.
Penumbra acaecida, continuada e inhóspita.
Horrenda noche; callados jirones, olvidados senderos.
Oscuro panorama. Maltrecho horizonte. Límite oculto.

Parcos sentidos, ajenos pensamientos, olvido total.
Simple y llana dejadez, pesadez, tozudez, palidez en mi tez.
Retraído ser humano, presencia que no existe, un nada.
Acortados los dedos y brazos de la ambición: mutilado.

Teñido de abandono, de vil realidad de olvidado, borrado.
Y acaso quizá pueda existir si dejase de ser y volviese a nacer,
y no recordase qué ni cuál ni cómo ni dónde ni cuándo.
Y como si también pudiese aún ser yo luego de dejar de existir.

Ni tristes ni sentidos ni vividos momentos que vivo;
ni felices ni siquiera esbozados para ser aunque sea aceptables.
Redimido, vencido, jodido, perdido, que mal me he sentido
soñando vacíos, queriendo inexistentes, inexistentes insensibles, oscuros.

24/11/07

viernes, 23 de noviembre de 2007

2.079.- Asco.

Han pasado largas horas desde que lo he pensado:
momentos envenenados, agrios, acres, verdes,
con cierto hedor en el alma, desagradable desazón,
tentados deseos de autodestrucción, auto-maltrato, masoquismo.

Y llegar a un fin luego de haber buscado, intentado buscar al menos,
un fin que en vez de reparador es desesperanzador,
destinado a hundirme aún más en esta inmundicia,
en esta dulce, feliz, sombría, vituperable y familiar inmundicia.

También asqueado y confundido, doblegado, destinado a caer.
Como si un pensamiento fuese lo suficientemente vil
como para retener mi alma y llevarla al fondo de un pantano
y ahogarla en aguas podridas, masa fecal, petróleo.

No debí pensar en que tu apetito voraz, endemoniado,
sería capaz de consumir hasta mi alma, mi pobre alma,
y luego escupir mis huesos metafísicos, intangibles,
mis entrañas, mi ser tan asqueroso por dentro como por fuera.

22/11/07

2.078.- Adiós.

Mírame, que quiero que me veas.
Suéñame en la ambigüedad de tus sueños.
Perdóname, te he mentido tantas veces y tan gravemente.
Olvídame, ya no soy necesario en tu liberación personal.

Persisten en mí todas estas cosas: manías locas de orate.
Veintiún veces cien, cien veces veintiuno.
Ochenta mil tristes razones, cuarenta mil sucias lágrimas.
Infinitas veces los adioses de las otras. Infinitas veces infinito.

Ya puedes irte. Desde ahora sería solo una piedra en tu zapato,
un espinal en tu camino, un estorbo en tu felicidad.
Déjame y vete que no me haces daño porque serás un número más en mi cuenta,
un recuerdo que viene y que se va y que olvida cómo venir de nuevo.

Porque persisten en mí todas esas manías locas de orate,
esos novecientos mil sin sabores de desgraciado,
esas felicidades fugaces de tipo borrascoso, bohemio,
y hoy llamaradas de alguna otra con tu recuerdo perdido hace mucho ya.

22/11/07