lunes, 8 de diciembre de 2008

3.051.- Artificial.

Líneas horizontales que continúan horizontales.
Cuadriláteros en todas las dimensiones.
Geometría universal. Circunferencias. Aristas. Vértices.
Colores variados: algunos apagados, otros iluminados.

Cuerpos sintéticos, plastificados, artificiales.
Agua procesada cayendo elástica como celofán, celulosa.
Matiz verde-amarillo, rojo-azul.
Almas sintéticas. Objetos artificiales, lustrosos.

Psicodelia de 1's y 0's, fiesta de luces de colores.
Vegetales, minerales, animales artificiales.
Palabras sin significado, significantes sofisticados,
inertes, melodiosos, resonantes, impermeables, vacíos.

Enceradas tapas. Máscaras. Cubiertos huecos.
Sonrientes muñecas que ni siquiera muestran alegría;
tristes gestos que tampoco muestran tristeza.
Vacíos perceptibles, faltos de sentimientos, llenos de todo y a la vez de nada.

08/12/08

sábado, 6 de diciembre de 2008

3.050.- Esoterismo añorado.

Un alma húmeda y empañada de esoterismo,
nostalgia y avidez por lo oculto.
Las lágrimas caen...
lloro por mi ignorancia.

Y lloro también por los demás,
por su propio olvido,
por todas las cosas que hacen y lamentan
y por su falta de paciencia y amor.

Pero río, también,
por cada cosa curiosa de cada ser humano,
por cada pedazo de divinidad
que hay en los corazones de todos.

Y, a veces, aletargo melancólico
por los momentos de gloria fenecidos,
por los relámpagos dormidos
y que esperadores solo quedan como mitos.

06/12/08
28/01/14

sábado, 8 de noviembre de 2008

3.049.- La oración a tus ojos y a tus labios.

No decía nada falso ni redundante
hablando tanto de tus ojos, de tus labios
porque son cosas santas, atemporales, eternas.

No decía ninguna mentira
cuando hablaba de que tus ojos
son los más hermosos del mundo,
de que tus labios han sido y serán fuente
de mi inspiración, de aspiración de un beso.

Tampoco decía nada prematuro
al hablar de amor desde el verte
y haber conversado contigo por unos instantes
aquella noche en la que andaba despierto,
pero soñaba mientras te observaba,
mi dulce credo, mi hermoso evangelio.

Sé que el hecho de saberte apreciar
me hace partícipe del milagro,
testigo del evento excelso de tu sonrisa,
apóstol de lo magnífico de tu mimo.

Sé que el acto de fe, éste, de quererte tanto
me guiará hacia la respuesta de la eterna pregunta
que ronda entre mis días, entre los días de los otros,
entre las distancias y lo andado,
entre lo observado y lo soñado,
entre mi mirada temblorosa y mi boca ansiosa,
entre tu aura poderosa y tus labios de miel.

Entiendo, ¡por todos los cielos, cómo lo entiendo!,
el milagro, la dicha, el enorme gozo
de conocerte y saber de ti entre que vivo
y simulo ser normal; pero, ya me he dado cuenta,
me he vuelto tu mesías,
tu conjunto de rezos, las letras que hablarán de ti
y solo sabrán decir que lo divino existe
y que yo fui testigo de ello
y que yo la conocí un día, el mejor día de toda mi vida.

08/11/08
29/01/14

viernes, 7 de noviembre de 2008

3.048.- Amor sufrido.

Si eres mi sueño hecho realidad,
¿por qué habrías de ser tan esquiva, dulce satisfacción?,
¿por qué habrías de negarme tu belleza, precioso soplo de amor?,
¿por qué habrías de jugar conmigo y hacerme daño?

¿Por qué sonríes y sufro?, ¿por qué lloras y sufro?,
¿por qué es que siento pena de ti y a la vez me humillo,
si tú eres todo lo que siempre había querido encontrar,
si tú eres por quien vivo, por quien respiro, por quien sonrío?

¿Por qué sufrir si tú eres «ella»?
Mi vida sin ti no es vida.
Mis sueños sin ti no son sueños.
Mis sueños sin ti son pesadillas.

Intento entender por qué todo esto,
pero este amor me tiene tan amándote,
tan pensándote, tan queriéndote tener
cerca de mí para siempre.

Te necesito. Necesito tus suspiros,
tu sonrisa, la magia que irradias, tu mirada,
tu dulce perfección, tu magia,
eso que tienes y no sé qué es, pero que me hace amarte.

07/11/08
28/01/14

miércoles, 5 de noviembre de 2008

3.047.- Tristemente engañado.

Hiena, deja de reírte que ya no estoy de humor.
Una gota cae, otra gota cae, de pronto... catarata.
Es frustrante ser engañado; es innoble engañar.
Es hiriente no posar para que no te vean y solo engañar.

Mentir. ¿Cuál es el valor de la condena por mentir?
¿Por qué es tan sencillo para algunos y tan perjudicial para otros?
¿Por qué? Unos labios así no deberían de estar hechos para esas cosas.
¿Quizá?, ¿tal vez?... no lo creo. ¡Tú no tienes conciencia!

¿Qué es gracioso, inocente? ¿Acaso todos se van a reír de mí?
¿¡Hasta tú, neonato!?
¿Por qué no pude ser yo? ¿Acaso te di tan mala impresión?
¡Esto es tan carnicero!, ¡tan letal!

Anaranjado odiado: amarillo. Sufrido azul.
Un verde y marrón que me dan ganas de lo peor.
Pienso en blanco, en violeta, en celeste, en tranquilidad gratificante.
Te recuerdo y pienso en rojo y en azul y negro...

05/11/08

3.046.- ¿Qué no daría por tenerte junto a mí?

¿Qué más daría por una tarde bajo tus ojos fijos en el horizonte
y por una luna que le dice adiós a mi soledad?
¿Qué más daría por tu esencia en cada esquina
y tus labios obturando mi agujero de amor?

¿Qué más daría, ¡oh, princesa!, por tu abrazo encandilado?
¿Y qué no por una mañana llena de mundo, llena de tu cuerpo?
¿Qué más daría por tu sonrisa pura, inmensa, llena de alegría
y por esa vastedad que hay en tus ojos profundos, en tu mirada profunda?

¿Qué más daría por sentir tu alma junto a la mía, por amarte libremente,
por soñarte y no abandonarte, por pertenecerte para siempre?
¿Qué más daría por, a cada instante, sumergirme en tu hermosura,
santificarme en tu experiencia y luego sentir que eres solo mía?

¿Qué más daría? ¡Todo lo daría!, absolutamente todo,
por tan solo un momento a tu lado, por tan solo un soplo de tu aliento,
por una nada de tu piel, por un poco de tu olor, ¡por tu sombra al menos!
¿Qué más daría?, si ya todo lo he dado y todo ha sido en vano...

04/11/08

sábado, 25 de octubre de 2008

3.045.- Ya no reniego de esta humanidad.

Ya no reniego de esta humanidad,
de mi condición de ser humano.
Ya, al sopesar, no encuentro
que ser humano es más mal que bien,
y que el amor
es comerse toda esta basura y amar lo malo.

Ya no creo en ti, sucia conciencia inescrupulosa, errónea.
Tampoco creo en seres perfectos,
impugnables, impecables
(¿será que he vivido solo en piaras de inmundicia?).
Ahora todos están clasificados:
uno por acá, el otro por allá
y ninguno dentro de lo que yo creía «perfecto».

Aun así, con magnánimos errores aún,
les he aprendido a querer,
les he aprendido a entender,
y he aprendido que yo soy como ustedes,
que soy malo como ustedes, que soy bueno como ustedes,
que soy humano como ustedes, que pienso como ustedes.

25/10/08

viernes, 24 de octubre de 2008

3.044.- Tristeza.

Hoy llovizna. Hace frío y una húmeda melancolía.
Caen indivisibles gotas de garúa sobre superficies grises.
Y el vaho de mi aliento luce tan triste.
Y las luces de los postes yacen tan amarillas, tan dormidas.

Hoy mis anteojos empañados observan el matiz sufrible de la vida,
lloran los cristales, se quejan las posaderas.
Y tristes mis labios, antagónicos, entre ellos se apretujan
y cae una lágrima.

Los automóviles rompen la tristeza que llora
como queriendo huir de su tristeza propia.
Y la infelicidad de los faros potentes, ¡infelices faros!,
golpean con odio mi gris soledad.

Luego alguien circula,
alguien que llora en el alma una tristeza infinita,
alguien que ha aprendido a disfrutar de la tristeza
y a recordar en ella todo lo que la alegría olvidó enmarcar.

Yo volteo. Esa persona me mira y en la mirada
se tiende un puente de tácita agonía, de oscura gratitud.

24/10/08

miércoles, 22 de octubre de 2008

3.043.- Dios y Vallejo.

Muchos saben que Vallejo nació un día que Dios estuvo enfermo
y que murió un día en el cual, en París, lloraba,
pero no saben que vivió días en los que Dios amó
y amó a Vallejo por ser quien le juzgue, quien le muestre.

Dios amó a Vallejo, su hijo predilecto,
su hijo que a grandes voces le hacía recordar quién era,
qué estaba mal y qué debiera estar bien,
qué haría a Dios un mejor dios, un dios más humano.

Dios, a la vez, le enseñaba el frío metal de la vida,
aquel que corta, que protege, que yace en las alturas;
le enseñó que los seres humanos, como él, sufren, duelen,
sienten gran amor hacia los demás o hacia sus intereses.

Le enseñó que, si todos los hombres de La Tierra trabajaran juntos,
lo imposible sería posible, lo humano sería divino.
Y Vallejo le enseñó que los hombres pueden ser humanos y más humanos aún.
Y Dios estuvo feliz.

¿Qué habría sido de Vallejo sin Dios y de Dios sin Vallejo?

22/10/08

lunes, 20 de octubre de 2008

3.042.- Perturbadora visión.

Diáfanas cortinas traidoras, bondadosas.
Mágicas OEMs que dibujan esa figura en mis pupilas.
Plata rosa de muslos marcados.
Cafés lechosos que me miran.

Desde el frente: concavidad larga, convexidad, (obviemos esto),
pequeña concavidad para dar realce a esa convexidad subliminal,
concavidad en radio mayor, hiperboide, luego nace otra convexidad divina
que varía en radio de curvatura, de menos a más, y luego sinusoide.

En suma, caigo en cuenta que lo convexo es divino,
pero solo si se le realza con lo cóncavo.
Y, pues, ¿qué mejor concavidad que la creadora de universos?,
¿y qué mejor convexidad que la mía?

Con sus manos como viento sobre la brisa,
encallando en montes, encallando y zarpando en montañas;
llego a ver ¡auroras tropicales!, y llego a sentir glucosa en la sangre,
vaho que sale de mi piel, de mi aliento y luego... un profundo vahído.

20/10/08