Mírame, que quiero que me veas.
Suéñame en la ambigüedad de tus sueños.
Perdóname, te he mentido tantas veces y tan gravemente.
Olvídame, ya no soy necesario en tu liberación personal.
Persisten en mí todas estas cosas: manías locas de orate.
Veintiún veces cien, cien veces veintiuno.
Ochenta mil tristes razones, cuarenta mil sucias lágrimas.
Infinitas veces los adioses de las otras. Infinitas veces infinito.
Ya puedes irte. Desde ahora sería solo una piedra en tu zapato,
un espinal en tu camino, un estorbo en tu felicidad.
Déjame y vete que no me haces daño porque serás un número más en mi cuenta,
un recuerdo que viene y que se va y que olvida cómo venir de nuevo.
Porque persisten en mí todas esas manías locas de orate,
esos novecientos mil sin sabores de desgraciado,
esas felicidades fugaces de tipo borrascoso, bohemio,
y hoy llamaradas de alguna otra con tu recuerdo perdido hace mucho ya.
22/11/07
viernes, 23 de noviembre de 2007
jueves, 22 de noviembre de 2007
2.077.- Tibia vida.
Rayos de luz, auroras matutinas, soles del mediodía;
tibia paz en este desconsuelo: mi vida.
Razones que ondean, vagan tiernamente, vuelan, gimen.
Pálidas verdades, sombrías meditaciones, falsas mentiras.
Moléculas de polvo, tétricas desesperanzas,
música del olvido; tibia paz, en suma, para este desconsuelo.
Cartas que se escriben para no sé quién, para no sé dónde.
Palabras que pueden ser solo viento, pero que duelen como estacas.
Pedazos de ideas de cosas imposibles, difíciles de entender.
Maña de Caronte, de sucio adversario que pelea por su vida.
Escritos invisibles, charlas solitarias, cosas que nunca quedan
y que jamás tendrán repetición en esta inope vida.
Los pájaros cantan, las ramas de los árboles se ondean.
Mi tibia paz es tibia aún; mi desconsuelo, desconsuelo por siempre.
Mis limadas maneras, cavernosa voz, soñolienta mirada.
Una vez más está en tibia paz este desconsuelo: mi vida.
22/11/07
tibia paz en este desconsuelo: mi vida.
Razones que ondean, vagan tiernamente, vuelan, gimen.
Pálidas verdades, sombrías meditaciones, falsas mentiras.
Moléculas de polvo, tétricas desesperanzas,
música del olvido; tibia paz, en suma, para este desconsuelo.
Cartas que se escriben para no sé quién, para no sé dónde.
Palabras que pueden ser solo viento, pero que duelen como estacas.
Pedazos de ideas de cosas imposibles, difíciles de entender.
Maña de Caronte, de sucio adversario que pelea por su vida.
Escritos invisibles, charlas solitarias, cosas que nunca quedan
y que jamás tendrán repetición en esta inope vida.
Los pájaros cantan, las ramas de los árboles se ondean.
Mi tibia paz es tibia aún; mi desconsuelo, desconsuelo por siempre.
Mis limadas maneras, cavernosa voz, soñolienta mirada.
Una vez más está en tibia paz este desconsuelo: mi vida.
22/11/07
2.076.- Sin mediocridad.
No quiero medias tintas este día.
No quiero saber si hay algo mediocre para mí hoy.
No quiero recibir cosas dejadas (sobras) de otro.
No quiero saber si mi lugar es éste: atrás del que tira las hierbas.
Porque son tantas las veces que he subido.
Porque son tantas las veces (¡maldición!) que he caído.
Escalofríos, sed, enfermedad, bostezos intranquilos.
Hoy no quiero saber de nadie que haya padecido lo que yo.
Ruindad, pero yo solo quiero brillar,
ser una estrella, viajar por el cielo y siempre brillar;
quiero olvidarme de todos estos días, sucios días, días terribles,
días que debieran ser días soñados y luego días olvidados.
Postrado para morir; olvidado como algún sinsentido;
pateado quizá en las mentes de otras personas;
no querible quizá por el mismo Dios, el gran Dios.
Atarantado, recostado, incomprendido, fallecido, así me he sentido.
22/11/07
No quiero saber si hay algo mediocre para mí hoy.
No quiero recibir cosas dejadas (sobras) de otro.
No quiero saber si mi lugar es éste: atrás del que tira las hierbas.
Porque son tantas las veces que he subido.
Porque son tantas las veces (¡maldición!) que he caído.
Escalofríos, sed, enfermedad, bostezos intranquilos.
Hoy no quiero saber de nadie que haya padecido lo que yo.
Ruindad, pero yo solo quiero brillar,
ser una estrella, viajar por el cielo y siempre brillar;
quiero olvidarme de todos estos días, sucios días, días terribles,
días que debieran ser días soñados y luego días olvidados.
Postrado para morir; olvidado como algún sinsentido;
pateado quizá en las mentes de otras personas;
no querible quizá por el mismo Dios, el gran Dios.
Atarantado, recostado, incomprendido, fallecido, así me he sentido.
22/11/07
2.075.- Póstumo amor.
Póstumamente te recodaré.
Póstumamente sabré, al fin, tu gran secreto porque
póstumamente me lo dirás.
Póstumamente sabré, al fin, si yo seré aún o si desapareceré nada más.
Repetidas veces caigo en cuenta de si
la margarita que deshojo tiene un número non de hojas,
aterrado con la idea de que no sea así:
"Me quiere, no me quiere,...".
Y, luego, tratando de reincorporarme,
balbuceando alguna cosa estúpida como siempre,
imitando a un perro, moviendo la cola,
te digo que por favor me lo digas.
Y caigo desbocado, quizá en cámara lenta,
y no podía suceder menos con la respuesta que das;
es inenarrable gracias a Dios, o porque yo quiero,
porque me avergonzaría demasiado el escribirla.
Solo queda seguir esperando hasta morir, ya que
póstumamente me lo dirás y también
póstumamente lo sabré, y sabré también
si yo aún seré o simplemente desapareceré nada más.
22/11/07
Póstumamente sabré, al fin, tu gran secreto porque
póstumamente me lo dirás.
Póstumamente sabré, al fin, si yo seré aún o si desapareceré nada más.
Repetidas veces caigo en cuenta de si
la margarita que deshojo tiene un número non de hojas,
aterrado con la idea de que no sea así:
"Me quiere, no me quiere,...".
Y, luego, tratando de reincorporarme,
balbuceando alguna cosa estúpida como siempre,
imitando a un perro, moviendo la cola,
te digo que por favor me lo digas.
Y caigo desbocado, quizá en cámara lenta,
y no podía suceder menos con la respuesta que das;
es inenarrable gracias a Dios, o porque yo quiero,
porque me avergonzaría demasiado el escribirla.
Solo queda seguir esperando hasta morir, ya que
póstumamente me lo dirás y también
póstumamente lo sabré, y sabré también
si yo aún seré o simplemente desapareceré nada más.
22/11/07
2.074.- Infancia.
Ilusiones que se van borrando sin querer y sin más.
Escasez de bondades de menoscabadas alucinaciones.
Lágrimas pueriles, sonrisas infantes, vacíos ahora.
Retazos de momentos risueños, momentos sentidos.
Libros empolvados, mágicos antes quizá.
Hazañas gloriosas, grandiosas; diminutas y sin sentido hoy.
Cosas que mejor no recordar y cosas que mejor no olvidar.
Todo un mundo perdido encontrado hoy nuevamente.
Vuelos sin aviones. Saltos larguísimos.
Retinas desorbitadas. Encandiladas historias que contar.
Hoy está lloviendo, hace frío y tristeza;
me he puesto melancólico de cosas tristes, de melancolía.
Pero qué bella que fue mi historia, quizás más común que otras,
pero qué bella que fue.
Les digo a todos que no son los claroscuros de la moral
los que hacen que las cosas cuando se recuerden sean bellas.
22/11/07
Escasez de bondades de menoscabadas alucinaciones.
Lágrimas pueriles, sonrisas infantes, vacíos ahora.
Retazos de momentos risueños, momentos sentidos.
Libros empolvados, mágicos antes quizá.
Hazañas gloriosas, grandiosas; diminutas y sin sentido hoy.
Cosas que mejor no recordar y cosas que mejor no olvidar.
Todo un mundo perdido encontrado hoy nuevamente.
Vuelos sin aviones. Saltos larguísimos.
Retinas desorbitadas. Encandiladas historias que contar.
Hoy está lloviendo, hace frío y tristeza;
me he puesto melancólico de cosas tristes, de melancolía.
Pero qué bella que fue mi historia, quizás más común que otras,
pero qué bella que fue.
Les digo a todos que no son los claroscuros de la moral
los que hacen que las cosas cuando se recuerden sean bellas.
22/11/07
2.073.- Indefinidamente: desamor.
Porque son muchas las tantas no pocas veces que sucede;
porque son cientos de páginas que no se cansan aún;
porque he intentado apagarlo, pero siempre está encendido;
porque le hace falta un sentido, un camino harto conocido.
Ya ha dejado de pedir grandezas,
solo quiere un momento mágico, feliz, cuerdo, sublime;
solo una oferta que no tenga desventajas para él;
tan solo alguien como tú o como ella o como aquella.
Recordado triste recuerdo inolvidable.
Amilanada sensación de querer y no hacer, de poder y no querer.
Veces que van y vienen las cadenas que le atan.
Recursos pobres, pobres conceptos, falsos castillos.
Y luego se aparece nada menos que la lógica confusa.
Veneno que sabe a elixir divino.
Agonía que quisiese fuese eterna y nunca morir.
Luz que se opaca a cada momento más y más aún.
22/11/07
porque son cientos de páginas que no se cansan aún;
porque he intentado apagarlo, pero siempre está encendido;
porque le hace falta un sentido, un camino harto conocido.
Ya ha dejado de pedir grandezas,
solo quiere un momento mágico, feliz, cuerdo, sublime;
solo una oferta que no tenga desventajas para él;
tan solo alguien como tú o como ella o como aquella.
Recordado triste recuerdo inolvidable.
Amilanada sensación de querer y no hacer, de poder y no querer.
Veces que van y vienen las cadenas que le atan.
Recursos pobres, pobres conceptos, falsos castillos.
Y luego se aparece nada menos que la lógica confusa.
Veneno que sabe a elixir divino.
Agonía que quisiese fuese eterna y nunca morir.
Luz que se opaca a cada momento más y más aún.
22/11/07
2.072.- Atardecer.
Aves que vuelan lejanas ya, muy lejanas.
Sol que se oculta débil y soñoliento.
Faroles que se encienden como seres nocturnos que acaban de despertar.
Ventisca fría, muy fría y refrescante.
Corazones tintineantes. Latidos caóticos.
Recuerdos muy vagos de tiempos muy buenos.
Flores que un día, hace mucho ya, se marchitaron.
Pensamientos melancólicos, ya olvidados y que solo se sienten.
Todo ha estado muy cambiado últimamente;
todo ha perdido tu esencia, tus maneras.
Lapiceros que desaparecen y reaparecen lacónicamente.
Gotas de tinta que han manchado este poema.
Ondas electromagnéticas destinadas a la eternidad;
universos raros; visiones de cosas viejas y cosas futuras;
tambaleo de sentidos; borrachera de espíritu;
es aun más extraño este mundo sin tu guía.
22/11/07
Sol que se oculta débil y soñoliento.
Faroles que se encienden como seres nocturnos que acaban de despertar.
Ventisca fría, muy fría y refrescante.
Corazones tintineantes. Latidos caóticos.
Recuerdos muy vagos de tiempos muy buenos.
Flores que un día, hace mucho ya, se marchitaron.
Pensamientos melancólicos, ya olvidados y que solo se sienten.
Todo ha estado muy cambiado últimamente;
todo ha perdido tu esencia, tus maneras.
Lapiceros que desaparecen y reaparecen lacónicamente.
Gotas de tinta que han manchado este poema.
Ondas electromagnéticas destinadas a la eternidad;
universos raros; visiones de cosas viejas y cosas futuras;
tambaleo de sentidos; borrachera de espíritu;
es aun más extraño este mundo sin tu guía.
22/11/07
jueves, 15 de noviembre de 2007
2.071.- Ciber-desaparición.
Hoy he navegado por internet
y al iniciar encontré tu web;
me dije: "¿Por qué nunca respondiste a mis e-mails?"
Y vi que hace tiempo que no estabas en red.
Más tarde me puse a pensar:
"¿Cuál fue el motivo de su ciber-desaparición?"
Y no encontré respuesta alguna;
entonces, me dije: "La llamaré a su celular."
Intenté hablar contigo;
marqué tu número muchas veces;
sentí que realmente habías desaparecido;
entonces, desesperé y fui a tu casa a buscarte.
Por suerte, al tocar, tu madre me atendió;
entonces, apacigüé mi curiosidad
y supe al fin lo que te sucedió
y luego ella me llevó hacia donde tú estabas.
Te vi allí enferma, postrada en la cama;
no entrabas a navegar por la red
porque te cortaron el servicio de internet;
y te quedaste abandonada, enferma y abandonada.
Tampoco respondías a mis foneadas
porque tu batería estaba descargada
y el cargador se te había malogrado;
entonces, pensé: "¡Qué solos estamos sin la tecnología!"
15/11/07
y al iniciar encontré tu web;
me dije: "¿Por qué nunca respondiste a mis e-mails?"
Y vi que hace tiempo que no estabas en red.
Más tarde me puse a pensar:
"¿Cuál fue el motivo de su ciber-desaparición?"
Y no encontré respuesta alguna;
entonces, me dije: "La llamaré a su celular."
Intenté hablar contigo;
marqué tu número muchas veces;
sentí que realmente habías desaparecido;
entonces, desesperé y fui a tu casa a buscarte.
Por suerte, al tocar, tu madre me atendió;
entonces, apacigüé mi curiosidad
y supe al fin lo que te sucedió
y luego ella me llevó hacia donde tú estabas.
Te vi allí enferma, postrada en la cama;
no entrabas a navegar por la red
porque te cortaron el servicio de internet;
y te quedaste abandonada, enferma y abandonada.
Tampoco respondías a mis foneadas
porque tu batería estaba descargada
y el cargador se te había malogrado;
entonces, pensé: "¡Qué solos estamos sin la tecnología!"
15/11/07
2.070.- Rellenándome.
Las tardes me han quemado.
Luego he cogido un resfriado.
Luego me he sentido desolado.
¡Qué tristeza inmensa!
Tus trastes los he vendido.
Tus recuerdos los he perdido.
Mi fantasía me ha malherido.
¡Qué perdida tan extensa!
Como si jamás hubieses existido,
con un mal recuerdo perdido me he sentido.
Unas ganas de vivir de nuevo se me han adherido,
¡no quiero saber más de tu existencia!
Cabizbajo, triste, pero renovado;
con una cicatriz en el corazón me he aceptado;
con una vida nueva, plena, llena ya no he llorado.
¡Hoy por fin tengo en mi vida presencia!
15/11/07
Luego he cogido un resfriado.
Luego me he sentido desolado.
¡Qué tristeza inmensa!
Tus trastes los he vendido.
Tus recuerdos los he perdido.
Mi fantasía me ha malherido.
¡Qué perdida tan extensa!
Como si jamás hubieses existido,
con un mal recuerdo perdido me he sentido.
Unas ganas de vivir de nuevo se me han adherido,
¡no quiero saber más de tu existencia!
Cabizbajo, triste, pero renovado;
con una cicatriz en el corazón me he aceptado;
con una vida nueva, plena, llena ya no he llorado.
¡Hoy por fin tengo en mi vida presencia!
15/11/07
2.069.- Colores.
Verde.
Verdes son tus ojos;
verde, mi agonía;
verdes, las hojas de la planta que dejaste.
Gris.
Gris es tu mirada;
grises, mis días;
gris, el banco en el que te espero.
Púrpura.
Púrpuras son tus labios;
púrpura, mi ignorancia;
púrpuras, las letras del mensaje que olvidaste darme.
Café.
Café es tu cabello;
café, mi rencor;
café, el vestido más bello que tenías y que te llevaste.
Azul.
Azul soy yo;
azules, mis sentimientos;
azul, lo único que tengo:
un cielo azul, agua azul, flores azules, soledad azul.
15/11/07
Verdes son tus ojos;
verde, mi agonía;
verdes, las hojas de la planta que dejaste.
Gris.
Gris es tu mirada;
grises, mis días;
gris, el banco en el que te espero.
Púrpura.
Púrpuras son tus labios;
púrpura, mi ignorancia;
púrpuras, las letras del mensaje que olvidaste darme.
Café.
Café es tu cabello;
café, mi rencor;
café, el vestido más bello que tenías y que te llevaste.
Azul.
Azul soy yo;
azules, mis sentimientos;
azul, lo único que tengo:
un cielo azul, agua azul, flores azules, soledad azul.
15/11/07
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