Me vuelvo tonto si te amo;
por eso es que prefiero no amarte
y tan solo pensarte, alejado y sin hallarte;
tenerte como una utopía ausente.
Me vuelvo tonto si te amo
porque amarte es entregarte
el alma entera y destruirme,
confiarte mi vida toda y perderme.
Me vuelvo tonto si te amo.
Lo digo porque quiero disculparme
por la manera sosa con la que te hablo
y por lo banal e inseguro de mi acercamiento.
Me vuelvo tonto si te amo.
Me declaro pasado si te amo.
Me someto al olvido si te pienso
y llego a amarte para, nuevamente, perderte.
Lo pierdo todo si te amo.
30/08/13
viernes, 30 de agosto de 2013
domingo, 11 de agosto de 2013
5.062.- Del verte y no conocerte.
Y tan poco sabía de la dicha de verte.
Era tan poca la osadía de soñar con tenerte.
Y tan poco creía en la luz inerte.
Se fue tan lejos esta vida, al conocerte.
Es rara la interpretación de este sueño.
Es tan parca la manifestación de un leño
acurrucado en un fogón sin dueño.
Inmaculada concepción del fuego.
Es tan pura esta visión de un cambio.
Es tan consumista la impresión de la llama
que no tiene otra opción que unos labios
que van buscando absolución de su alma.
Yo no quiero pensar otra cosa extraña.
Tan solo quiero hablar de lo que pasa.
Decir que, por amar, mi corazón se daña
y que, por respirar, el amor debe ser casa.
No sé si es vivir los momentos que he vivido.
No sé si es morir los momentos que he dormido.
Solo sé decir que los momentos que he sentido
son los que al fin, en el recuerdo, quedan confluidos.
Ya no quiero perderte si estás dentro mío.
Ya no quiero soñarte si ya te he perdido.
Ya no quiero quererte si el sueño es solo mío.
Ya no quiero pensarte si nunca he de tenerte.
Es tan poco lo que se vive y tanto lo que se sueña.
Es tan corto el placer y tan larga la culpa.
Es por eso que mi ser ya nada enseña
y tan solo revive si encuentra una sincera disculpa.
Y tan poco sabía de la dicha de tenerte.
Era tan poca la osadía de soñar con no quererte.
Y tan poco creía en mi luz inerte.
Te fuiste tan lejos, mi vida, al perderte.
11/08/13
Era tan poca la osadía de soñar con tenerte.
Y tan poco creía en la luz inerte.
Se fue tan lejos esta vida, al conocerte.
Es rara la interpretación de este sueño.
Es tan parca la manifestación de un leño
acurrucado en un fogón sin dueño.
Inmaculada concepción del fuego.
Es tan pura esta visión de un cambio.
Es tan consumista la impresión de la llama
que no tiene otra opción que unos labios
que van buscando absolución de su alma.
Yo no quiero pensar otra cosa extraña.
Tan solo quiero hablar de lo que pasa.
Decir que, por amar, mi corazón se daña
y que, por respirar, el amor debe ser casa.
No sé si es vivir los momentos que he vivido.
No sé si es morir los momentos que he dormido.
Solo sé decir que los momentos que he sentido
son los que al fin, en el recuerdo, quedan confluidos.
Ya no quiero perderte si estás dentro mío.
Ya no quiero soñarte si ya te he perdido.
Ya no quiero quererte si el sueño es solo mío.
Ya no quiero pensarte si nunca he de tenerte.
Es tan poco lo que se vive y tanto lo que se sueña.
Es tan corto el placer y tan larga la culpa.
Es por eso que mi ser ya nada enseña
y tan solo revive si encuentra una sincera disculpa.
Y tan poco sabía de la dicha de tenerte.
Era tan poca la osadía de soñar con no quererte.
Y tan poco creía en mi luz inerte.
Te fuiste tan lejos, mi vida, al perderte.
11/08/13
domingo, 28 de julio de 2013
5.061.- Me gustaría ser patriota.
Me gustaría ser patriota de una tierra
en donde el ciudadano prefiera lo suyo a lo ajeno.
Me gustaría ser patriota de un pueblo
en donde hacer las cosas bien sea lo correcto.
Me gustaría ser patriota de una nación
en donde la constitución no sea un documento inerte.
Me gustaría ser patriota de una suma de paraísos
en donde las personas respeten sus paisajes.
Me gustaría ser patriota de algún lugar
en el cual las personas no admiren al deshonesto.
Me gustaría ser patriota de una nación
en donde su gente sepa a dónde quiere llegar.
Me gustaría ser patriota de un territorio
en el cual su gente no suela sentirse ajena
y no sea indiferente con su propia tristeza.
Me gustaría ser patriota de una patria de verdad.
28/07/13
en donde el ciudadano prefiera lo suyo a lo ajeno.
Me gustaría ser patriota de un pueblo
en donde hacer las cosas bien sea lo correcto.
Me gustaría ser patriota de una nación
en donde la constitución no sea un documento inerte.
Me gustaría ser patriota de una suma de paraísos
en donde las personas respeten sus paisajes.
Me gustaría ser patriota de algún lugar
en el cual las personas no admiren al deshonesto.
Me gustaría ser patriota de una nación
en donde su gente sepa a dónde quiere llegar.
Me gustaría ser patriota de un territorio
en el cual su gente no suela sentirse ajena
y no sea indiferente con su propia tristeza.
Me gustaría ser patriota de una patria de verdad.
28/07/13
sábado, 27 de julio de 2013
5.060.- Amor negado.
Lo nuestro fue una negación a ser algo.
Nuestras variables no podían sumarse
porque nunca fuimos del mismo signo los dos.
Lo nuestro siempre fue algo vacío.
A veces lo negabas tú, a veces lo negaba yo.
El amor jamás fue tan negado y aceptado
como cuando jugamos con él los dos.
Tú y yo: negativo y positivo y viceversa.
Ahora que yo niego este sentimiento,
tengo la esperanza de que lo niegues también tú
porque tan solo de esa forma esto sería algo,
algo negativo, pero, al menos, sería algo el fruto de este amor.
Quien sabe si, tal vez, negando ambos este amor,
podamos aceptarlo, tácitamente, profundamente,
y nos recordemos evocando tiempos buenos,
aunque negados, vanamente hermosos y soñados.
27/07/13
Nuestras variables no podían sumarse
porque nunca fuimos del mismo signo los dos.
Lo nuestro siempre fue algo vacío.
A veces lo negabas tú, a veces lo negaba yo.
El amor jamás fue tan negado y aceptado
como cuando jugamos con él los dos.
Tú y yo: negativo y positivo y viceversa.
Ahora que yo niego este sentimiento,
tengo la esperanza de que lo niegues también tú
porque tan solo de esa forma esto sería algo,
algo negativo, pero, al menos, sería algo el fruto de este amor.
Quien sabe si, tal vez, negando ambos este amor,
podamos aceptarlo, tácitamente, profundamente,
y nos recordemos evocando tiempos buenos,
aunque negados, vanamente hermosos y soñados.
27/07/13
5.059.- Tú, mi reminiscencia.
Me gusta lo indecible del momento que no viste.
Adoro lo imperfecto de la superficie de tus afanes.
Imploro un segundo de tu mirada inspiradora.
Asusta no poder verte por un tiempo, no saberte viva.
Intento, claro que lo intento, comprender este misterio,
entender el embrujo del adiós de cada día,
del adiós que, de vez en vez, se va haciendo eterno
y deja muy a la espera un saludo de bienvenida imaginario.
Haz que este minuto en el que estás presente,
y que cada vez es más extraño y difícil de hallar,
lo lleve en el recuerdo para siempre, para más allá de la muerte;
es fácil para ti, lo sé, puedes detener el tiempo, hacer de un segundo algo eterno.
Quiero, por sobre todo, esa sonrisa del cielo.
No quiero perderte jamás, dulce recuerdo.
Vivo cada vez que pienso que estás al frente mío y que me ves con esos ojos.
Reconforta saber que puedo volver a verte algún día... un buen día.
27/07/13
Adoro lo imperfecto de la superficie de tus afanes.
Imploro un segundo de tu mirada inspiradora.
Asusta no poder verte por un tiempo, no saberte viva.
Intento, claro que lo intento, comprender este misterio,
entender el embrujo del adiós de cada día,
del adiós que, de vez en vez, se va haciendo eterno
y deja muy a la espera un saludo de bienvenida imaginario.
Haz que este minuto en el que estás presente,
y que cada vez es más extraño y difícil de hallar,
lo lleve en el recuerdo para siempre, para más allá de la muerte;
es fácil para ti, lo sé, puedes detener el tiempo, hacer de un segundo algo eterno.
Quiero, por sobre todo, esa sonrisa del cielo.
No quiero perderte jamás, dulce recuerdo.
Vivo cada vez que pienso que estás al frente mío y que me ves con esos ojos.
Reconforta saber que puedo volver a verte algún día... un buen día.
27/07/13
viernes, 26 de julio de 2013
5.058.- Yo te quería.
Yo te quería,
pero tuve miedo de quererte.
La inminente vida, mi timidez y mi orgullo
me marcaron para siempre.
Yo te quería
y me negué a decirte cuánto es que sentía.
Y no pude hacer más que hallar una excusa
y decir que yo no era lo que buscabas.
Yo te quería, amor mío,
te soñaba entre días, mi destino eras tú.
Era algo que no podía evitarse,
pero se evitó y me perdí a mitad de la vida, en pleno sueño.
Yo te quería, créeme, te amaba,
pero no pude evitar decir que no podía.
Me negué a la vida y la vida me negó
el ser tu día, el ser tú mi vida.
26/07/13
pero tuve miedo de quererte.
La inminente vida, mi timidez y mi orgullo
me marcaron para siempre.
Yo te quería
y me negué a decirte cuánto es que sentía.
Y no pude hacer más que hallar una excusa
y decir que yo no era lo que buscabas.
Yo te quería, amor mío,
te soñaba entre días, mi destino eras tú.
Era algo que no podía evitarse,
pero se evitó y me perdí a mitad de la vida, en pleno sueño.
Yo te quería, créeme, te amaba,
pero no pude evitar decir que no podía.
Me negué a la vida y la vida me negó
el ser tu día, el ser tú mi vida.
26/07/13
domingo, 21 de julio de 2013
5.057.- Existe tanto en tu ausencia.
Existe tanto en tu ausencia.
Tu ausencia misma ocupa cada espacio de mi alma.
Y las otras cosas, muchas tangibles,
ocupan un lugar platónico en mi mente.
Existe tanto en tu ausencia.
Y muchas veces pienso, y siento,
que podría quererte para toda la vida,
así toda la vida encuentre contratiempos.
Existe tanto en tu ausencia
que no mendigo en ella, mendigo en tu presencia.
Suelo buscar verte mientras cierro los ojos,
pensar en lo que sería ser ambos uno solo.
Existe tanto en tu ausencia;
espero tanto también; sueño con tu compañía.
Y si sé algo de ti, el mundo es inmenso y vivaz,
el horizonte luce profundo y muy sentido y todo es contigo.
Existe tanto en tu ausencia.
21/07/13
Tu ausencia misma ocupa cada espacio de mi alma.
Y las otras cosas, muchas tangibles,
ocupan un lugar platónico en mi mente.
Existe tanto en tu ausencia.
Y muchas veces pienso, y siento,
que podría quererte para toda la vida,
así toda la vida encuentre contratiempos.
Existe tanto en tu ausencia
que no mendigo en ella, mendigo en tu presencia.
Suelo buscar verte mientras cierro los ojos,
pensar en lo que sería ser ambos uno solo.
Existe tanto en tu ausencia;
espero tanto también; sueño con tu compañía.
Y si sé algo de ti, el mundo es inmenso y vivaz,
el horizonte luce profundo y muy sentido y todo es contigo.
Existe tanto en tu ausencia.
21/07/13
sábado, 20 de julio de 2013
5.056.- Podría enamorarme de ti.
Podría enamorarme de tu belleza,
guardarte para siempre en mi recuerdo,
soñar con el día en que vuelva a verte,
imaginarnos yo a tu lado, tú a mi lado.
Podría enamorarme del fondo de tus ojos,
de lo que observo cuando miro a través de ellos,
del fin y el inicio de mi universo,
de los sueños que sueño mientras ando despierto.
Podría enamorarme de tu sonrisa y de tu alegría,
de la magia que te rodea cuando te veo,
de la luz que escapa de tu alma,
de la felicidad, mía, que aparece cuando te encuentro.
Podría enamorarme de ti
y, a partir de ello, enamorarme del mundo entero;
podría enamorarme de ti
y, a partir de ello, tú ser mi mundo entero.
20/07/13
guardarte para siempre en mi recuerdo,
soñar con el día en que vuelva a verte,
imaginarnos yo a tu lado, tú a mi lado.
Podría enamorarme del fondo de tus ojos,
de lo que observo cuando miro a través de ellos,
del fin y el inicio de mi universo,
de los sueños que sueño mientras ando despierto.
Podría enamorarme de tu sonrisa y de tu alegría,
de la magia que te rodea cuando te veo,
de la luz que escapa de tu alma,
de la felicidad, mía, que aparece cuando te encuentro.
Podría enamorarme de ti
y, a partir de ello, enamorarme del mundo entero;
podría enamorarme de ti
y, a partir de ello, tú ser mi mundo entero.
20/07/13
miércoles, 17 de julio de 2013
5.055.- Soñar con la Luna.
Muy poco se sabe de lo que tenemos;
mucho sabemos de lo que queremos.
Y, a veces, desconocemos cuánto es que perdemos
cuando queremos algo que ya tenemos.
Es bien sabido que el distante Sol
no es capaz de tomarse con una de nuestras manos,
más aún se conoce que existe y que siempre está ahí,
pero se suele ambicionar poseerlo y así se muere.
Yo no sé qué pensar cuando, a veces, pienso.
Yo no sé en qué pienso cuando divago en mi mente.
Yo no sé qué es lo que me nutre, de qué manera la pienso.
Yo no sé qué ando haciendo cuando niego lo que hago.
Una vez atormentados los distantes supuestos,
encuentro cierta paz entre el recuerdo de su sonrisa.
Una vez fenecido en lúgubres y oscuros vacíos,
encuentro cierta esperanza en que es la Luna y no el Sol.
17/07/13
mucho sabemos de lo que queremos.
Y, a veces, desconocemos cuánto es que perdemos
cuando queremos algo que ya tenemos.
Es bien sabido que el distante Sol
no es capaz de tomarse con una de nuestras manos,
más aún se conoce que existe y que siempre está ahí,
pero se suele ambicionar poseerlo y así se muere.
Yo no sé qué pensar cuando, a veces, pienso.
Yo no sé en qué pienso cuando divago en mi mente.
Yo no sé qué es lo que me nutre, de qué manera la pienso.
Yo no sé qué ando haciendo cuando niego lo que hago.
Una vez atormentados los distantes supuestos,
encuentro cierta paz entre el recuerdo de su sonrisa.
Una vez fenecido en lúgubres y oscuros vacíos,
encuentro cierta esperanza en que es la Luna y no el Sol.
17/07/13
domingo, 16 de junio de 2013
5.054.- Casual encuentro pendiente.
Y un día, en un encuentro casual, te diré lo siguiente:
«Qué lástima que termináramos así: como dos extraños.
Qué triste el haber perdido la confianza por algo que no se siente.
Qué escaso se fue haciendo nuestro compartir con los años.
Qué olvidado está ese momento, ahora inexistente.
Qué ajenos nos veo; qué tanto me doy cuenta de que te extraño».
Y, entre sorprendida, cómplice y lúcida, me dirás:
«Qué tanto perdemos por un solo momento.
Qué tanto padecemos por un simple y vano evento.
Qué tanto dejamos por un minuto de algo que ya no es más.
Qué tanto nos abandonamos. Qué tanto nos olvidamos.
Qué tanto la culpa nos hace culpables. Qué tanto nos odiamos».
Y, luego de haberlo explicado, comenzaremos a ver hacia el futuro.
Y alguno de los dos dirá aquello que es necesario y se debe decir:
«Entonces, es el momento de no olvidarnos y de eliminar el abismo.
Es el momento de perdonarnos, cada uno a uno mismo.
Es el momento de creer tú en mí, yo en ti, de reconstruir.
Es el momento de actuar como, lo que somos, seres maduros».
Y la amistad olvidará la lejanía y volverá a ser, desde ese día,... compañía.
16/06/13
«Qué lástima que termináramos así: como dos extraños.
Qué triste el haber perdido la confianza por algo que no se siente.
Qué escaso se fue haciendo nuestro compartir con los años.
Qué olvidado está ese momento, ahora inexistente.
Qué ajenos nos veo; qué tanto me doy cuenta de que te extraño».
Y, entre sorprendida, cómplice y lúcida, me dirás:
«Qué tanto perdemos por un solo momento.
Qué tanto padecemos por un simple y vano evento.
Qué tanto dejamos por un minuto de algo que ya no es más.
Qué tanto nos abandonamos. Qué tanto nos olvidamos.
Qué tanto la culpa nos hace culpables. Qué tanto nos odiamos».
Y, luego de haberlo explicado, comenzaremos a ver hacia el futuro.
Y alguno de los dos dirá aquello que es necesario y se debe decir:
«Entonces, es el momento de no olvidarnos y de eliminar el abismo.
Es el momento de perdonarnos, cada uno a uno mismo.
Es el momento de creer tú en mí, yo en ti, de reconstruir.
Es el momento de actuar como, lo que somos, seres maduros».
Y la amistad olvidará la lejanía y volverá a ser, desde ese día,... compañía.
16/06/13
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