viernes, 6 de octubre de 2017

7.022.- Creencias y aversiones.

Yo creo en las premoniciones
porque creo que si un día tuviste un sueño,
debes de tener la absoluta seguridad de que un día,
ese sueño, se hará realidad y así será.

Yo creo que un mundo emerge a partir de la nada;
es decir, de un vacío que necesita ser llenado;
y es por ello que afirmo que existe,
en el vacío, un enorme mundo por nacer.

Cualquiera sea el momento;
cualquiera, la circunstancia; cualquiera, la base;
cualquier, el motivo, y cualquier cosa, la esperada,
siempre existe, al menos, una posibilidad y eso basta.

Los matices son infinitos; las ambigüedades son tan comunes;
la arista de este aleph es tan imprecisa,
y el telescopio que me sirve para distinguir las estrellas,
muchas veces, me parece un catalejo.

La tenacidad siempre te lleva a algo.
Tarde o temprano encuentras lo que buscas.
Buscaba un respuesta. La he encontrado.
Ahora solo hace falta entenderla.

Iba a escribir algo,
pero me di cuenta que había perdido sintaxis;
y la sintaxis es a la escritura como la lógica a la vida.
Ojalá que la lógica no la pierda; entonces, me perdería.

29/04/13
06/10/17

7.021.- Sentimiento sin nombre.

Hay un sentimiento que dispersa
las nubes que atormentaban los pensamientos,
que blanquea el ambiente y purifica el alma;
hay un sentimiento que alimenta, da frescura,
describe a la vida con esperanza,
allana los rencores y magnífica la alegría de vivir.
Conozco a este sentimiento, pero no le conozco el nombre.

Existe tal sentimiento y todo lo permuta,
adormece el mal y hace renacer a la vida misma.
Es como un amor que nace para nadie y nace para todos.
Es como un convite de sensaciones que se mezclan
y generan un azul pastel, una parsimonia de edén,
un camino eterno y soso, suave y puro, embriagante,
perpetuo y soñado, propio y de todos.

Aparece un sentimiento, de repente,
que todo lo hace sin poder nada,
que eleva el alma sin haber niveles,
que abriga el corazón sin ningún abrigo palpable,
que me hace saber que lo divino existe
y que nada está perdido, que todo empieza a cada instante,
que todo es y que nada jamás ha perdido su oportunidad de ser.

06/06/13
06/10/17

miércoles, 23 de agosto de 2017

7.020.- En el parque Cáceres.

Estoy aquí, tan cerca al lugar donde fui completamente feliz.
Y una canción, que suena, dice: «Cada vez que me enamoro, me enamoro de un poco de ti».
Y estoy sentado, mirando a los recuerdos que lucen inolvidables
en esta ciudad que, para mí, es la ciudad de la tristeza.

Y estoy aquí, mirando todos los momentos que permutan en mi mente.
Te extraño y quisiera sentir tu risa a mi costado calentando mi alma.
Extraño tomar tu mano, ser libres y eternos desde nuestro caminar juntos.
Con todo esto no puedo evitar pensar en que todo lo que me importa lo he perdido.

Cuando te sientas sola, tal vez, piensa en que hay alguien que siempre piensa en ti.
Tal vez lo nuestro sea algo que no vuelva a suceder jamás,
pero seguiré teniendo para ti una sonrisa, unas palabras de apoyo,
los mejores deseos que puedo tener por alguien y mi corazón en donde estés.

Y estoy aquí, sentado, mirando el parque donde hablábamos de destino,
donde éramos la pareja ideal y en donde todos nos miraban
y nos daban sus bendiciones y todo parecía que sería para siempre,
y yo era feliz por ello, era feliz de haberte encontrado y de amarte.

Y estoy aquí, recordándote, recordando todo lo que sentía por ti
y, también, cómo es que la inmadurez de ambos nos llevó a alejarnos sin más
y a saber que todo lo que parece perfecto, conlleva a degradarse tan solamente.
Y la posibilidad de un dolor infinito queda, y así es como quedé: sin ti.

23/08/17

sábado, 29 de abril de 2017

7.019.- Y ésta es mi inexorable e insondable vida.

Y ésta es mi cuádruple vida:
en una fracción soy el eterno enamorado,
en la otra, un trabajador dedicado,
en la siguiente, un soñador e imaginario,
y, en la última, un galán rompecorazones.

Y ésta es mi mediocre y fraccionada vida:
en una de ellas soy un hombre atormentado,
en la otra, alguien que sueña con el futuro,
en una más, alguien que ya no tiene nada,
y, en otra más, alguien que siempre tiene una sonrisa.

Y ésta es mi especulativa y quebrada vida:
en una, amo a las palabras porque dicen muchas cosas,
en otra, amo lo certero y aquello que puede medirse,
mientras que en otra, divago entre las sensaciones y lo etéreo,
y, en una última, me aclaro y soy un humano realista.

Y ésta es mi prostituida y fragmentada vida:
en una de ellas soy un don nadie que pasa,
en la otra soy un mago secreto que acalla,
en una más soy el rencor de los que no perdonan,
y, en una última, soy el más importante estorbo.

Y ésta es mi tácita y dispersada vida:
en una vida soy el que sabe de ti pero no te recuerda,
en la otra, el que jamás has conocido, pero siempre piensa en ti,
en la próxima, el que habla de ti y no te conoce
y en la última, el que no te conoce, pero en el que piensas.

Y ésta es cualquier otra cosa, menos mi vida:
en una vida ya no te extraño ni te pienso,
en la otra, voy a misa de vez en cuando, solo por ir,
en una después, sueño y sueño con hacer feliz al resto,
y, en la última, no soy lo que quiero ni lo que quieren los demás.

29/04/17
27/08/17

lunes, 3 de abril de 2017

7.018.- Se dormía en mi pecho mientras pedía un nombre.

Y los momentos se dieron desde cuando entraba el calor
de las luces infrarrojas del sol de su alma;
su reflejo empañaba el global de mis sentidos
de todos aquellos aletargados azules de melancolía.

Ella exhalaba entre alaridos y suspiros, en sus gemidos,
y agotaba todas sus palabras de negación natural a la entrega,
mientras con sus ojos me hablaba de deseo y hacía alegorías al éxtasis.
Ella cautivaba cada uno de mis sentidos, llevándome al placer.

Escarbando entre sus zanjas y especulando hormonas,
cada palmo de piel era mi ídolo y mi lecho.
Yo soñaba, y no siempre dormía, encima de su pecho
y cada blandura dulce y palpable la tocaba como a algo divino.

Y ella yacía sobre mí, descansando, tan a la espera,
a la espera de una frase que no volveré a decir;
sin embargo, un solo nombre, un solo llamamiento,
lo era todo para ella, mas no el mismísimo hecho éste, el de vivir.

03/04/17
27/08/17

domingo, 12 de marzo de 2017

7.017.- A veces te recuerdo, sueño mío.

A veces recuerdo nuestros momentos como un sueño.
Me parece increíble que hayamos podido ser tan felices.
Recuerdo cada sonrisa, cada amor llenándolo todo,
cada sensación divina y real... lo mejor de mi vida.

Era maravilloso estar juntos y solos en un abrazo,
dormir a tu costado, saber que existía el milagro,
imaginar todas nuestras vidas, uno al abrazo del otro.
Todo era un sueño. Todo era perfecto. Todo era irreal.

A veces recuerdo cuando éramos felices juntos
y soñábamos con envejecer entre nuestras palabras,
despertar cada día desde nuestras miradas
y dormir cada noche entre nuestros brazos.

Y es que era hermoso poder ver tus ojos,
esos ojos que siempre creeré que son los más hermosos.
Me gustaba perderme en tu mirada y saber que eras tú
la mujer de mi vida. Extraño todo de ti a cada momento.

Y, como en todo sueño, siempre hay un despertar
y desperté y me quedé sin tus ojos, sin tu voz ni tu sonrisa,
y me quedé sin la vida que soplabas en mi alma,
pero aún tengo fe de recuperar ese sueño mientras cierro los ojos.

12/03/17
27/08/17

7.016.- Si es vacía, no es poesía.

Engañarse a uno mismo es cegar la inspiración.
Inventar las sensaciones que inundan tu poesía
es desaparecer y romper el honor a la verdad.
Entretenerse en artificios es manchar el alma.

No digamos que hay un discurso preparado
si las frases que dices son inesperadas incluso para ti.
No sigamos con la cruel apariencia de que nada es nuevo,
de que todo ya ha sido escrito y nada más puede ser.

No es certero hablar tanto y decir tan poco.
Las palabras de significados inconexos te harán disolverte;
y, estropeando cada pasaje hacia la verdad propia,
las espinas de la rosa te harán mucho daño.

Y sin motivos ni sentidos es como no se escribe
de a de veras, ni de la mínimamente manera siquiera.
Y es la poesía la que nace de un sentimiento
o de una magna sensación o pensamiento o idea, jamás de otra cosa.

12/03/17
27/08/17

viernes, 10 de marzo de 2017

7.015.- No podía decirle que no existo.

No podía decirle que conmigo ya habían acabado,
que era un corazón vacío renegado y renuente al amor.
No podía decirle que, por más que quisiera,
ya había perdido la magia del alma, la ilusión.

No podía develarle mi secreto, el de que no puedo amar
y no puedo ser ya el que ansiaba entregarlo todo,
el que añoraba una vida plena, llena de alegría,
gozoso de un alma a mi costado y de su sonrisa.

No podía decirle que tengo el corazón marchito
y que todo lo que vivo es una vivencia a medias,
que solo intento y nada más, pero no realmente,
que solo subsisto, nada más, pero no vivo.

No podía decirle nada de esto, pero se merecía saberlo todo.
No quería hacerle daño, al menos eso tenía dentro:
el querer que esté bien, aunque con solo la mitad de mi ser.
No podía hacerle saber que no era yo quien la acompañaba.

10/03/17
29/07/17

sábado, 18 de febrero de 2017

7.014.- Desposesión perpetua.

Y éste es el algoritmo del hecho:
en el que, mientras más seguro
sientas que me tienes,
menos me tendrás;
mientras más anexado a ti,
y en deuda, creas que estoy,
menos cerca a ti estaré;
mientras más me sientas
dentro de tus manos,
menos cerca de mi corazón te guardaré;
mientras más segura estés
de que estaré para siempre ahí,
estaré más intermitentemente a tu lado y lejos de ti;
mientras más sientas que te pertenezco,
menos interés tendré en pasar el tiempo contigo.

Y es que es esto lo que sucede:
el amor no es posesión.

Yo jamás te perteneceré,
así como tu jamás serás de mi propiedad.

Lo que dure el suspiro compartido
será lo que dure nuestro tiempo juntos
y nuestra eternidad.

Y eso es todo, no hay nada más que ello.

18/02/17

7.013.- Algún día no seremos más.

Algún día saldremos de esta prisión de cuatro dimensiones,
en la que nos guarecemos tan quedos y tan estáticos,
viviendo la ilusión de la absoluta libertad;
y orgullosos de ella, y pretenciosos, queremos controlarlo todo.

Algún día dejaremos esta materia y estos cuerpos,
encenderemos la chispa de una verdadera existencia
más allá de lo que actualmente conocemos y suponemos,
por encima de todo y muy por fuera de lo común aceptado.

Algún día estas letras serán lo más vano de la existencia;
los seres superiores y atemporales no apreciarán la esperanza,
la duda, el suponer, la negación, la astucia de mentir,
el sinsabor de una decepción, lo frustrante de no conocer el mañana.

Un buen día, ya sin tiempo ni deseos ni aberraciones humanas,
habremos sido menos importantes de lo que creemos ser.
A lo más seremos un souvenir de unas generaciones antagónicas
que estuvieron dispuestas a destruirse a sí mismos y por nada.

Algún día, nosotros, seremos vistos por lo que somos y no seremos nada ya.

18/02/17
29/07/17