sábado, 11 de abril de 2015

6.042.- No soy sino el sabor de lo etéreo.

No soy sino el secreto que nadie
recuerda ni reconoce aunque cruce
frente a todos y se pare
en la cima más alta.

No soy sino el menoscabo de lo plural,
el entretenimiento de lo absurdo,
la irrealidad de lo buscado,
el cruel destino que niega.

No soy sino lo extraño y extraviado,
la espina del color de la rosa,
el número primo, lo abyecto e hiriente,
lo más insalubre.

No soy sino lo perenne y ya perdido,
lo que se cuece entre fracasos,
el mito del minotauro, la agonía
de lo eterno, el fin de lo sin inicio.

11/04/15

domingo, 5 de abril de 2015

6.041.- Jamás te olvidaré.

Jamás olvidaré que un junio me enamoré
de una sonrisa viva y de unos ojos hermosos,
los más hermosos que vi jamás.

Jamás olvidaré que un buen día regresé
y me llevé la más feliz de las sorpresas
al saber que me andabas esperando.

Jamás podré olvidar el calor de tu corazón,
la magia que existía desde tu mirada
ni la paz de tu compañía ni la dulzura de tus besos.

Y jamás podré olvidar tu sacrificio,
el dolor causado, la gran lección que me diste.
Jamás olvidaré que tú me enseñaste lo que es el amor.

05/04/15

miércoles, 25 de marzo de 2015

6.040.- Y no lo sabía.

Y él quería hallar la manera de volver a ver su sonrisa,
sin embargo, no había entendido el último episodio.
No sabía si debía buscarla o darle todo el tiempo necesario.
No sabía si decirle que la amaba y que pensaría en ella siempre o no.

Y es que se dijeron muchas cosas, se hicieron otras más,
pero no encontró la señal que andaba buscando:
el guiño del «has todo por mí» ni la inmovilidad
del «ven a hacerme regresar a ti».

Solo supo que debía de hacer lo mejor para ambos,
pero no sabía si lo mejor era que cada uno ande solo
o si debía de caminar a su costado cada día,
aun así se hallan fijado rumbos distintos.

No sabía qué hacer; solo sabía que todo lo había destruido
y no sabía si decidir algo ahora y equivocarse
o esperar a que el tiempo le diera la respuesta.
Y, aun peor, no sabía si en ese momento ya sería muy tarde el saberlo todo.

25/03/15

viernes, 20 de marzo de 2015

6.039.- La maldición del erizo.

Claro que me merezco todo esto;
es el castigo por haber andado por la vida
sin creer que podría sufrir daño jamás:
le hice daño a la mujer de la que me había enamorado.

Yo no creí que pudiese estar destinado a la felicidad.
Ha sido el mayor castigo el que haya encontrado la felicidad
y por mis propias ideas, por el daño que hice en el pasado,
la haya perdido y no pueda perdonarme el haberla hecho sufrir.

Y es que es tanto lo que debo pagar que quizás
deba alejarla para siempre para que no sufra más por mí
y pueda hallar la felicidad en otro camino muy distinto al mío,
aunque con ello sienta que lo pierdo todo.

No debo pensar en hablarle; debería de pensar más en ella
y en no hacerle más daño aunque la necesite y la extrañe cada día más.
Mi manera de demostrarle mi amor será estando ausente,
cuidándola de mí mismo, del dolor que genero y de mi condena.

20/03/15

lunes, 16 de marzo de 2015

6.038.- De estos momentos en los que necesito decirte lo cierto.

Quizás no sepa decirlo de la manera adecuada.
Quizás mi miedo no dejaba de que esto sea puro amor.
Quizás, en mi mente, el estar contigo y ser felices por siempre,
aún era un sueño, algo que no podía alcanzar, pero te amo.
Te amo en cada uno de nuestros momentos,
también en cada recuerdo con cada una de tus sonrisas,
en cada uno de tus besos, en tus ojos que me llenan de vida,
en tu ternura y en la paz que generas.

Eres tú quien apacigua mi vida, me da la esperanza,
me habla de nobleza, me habla de un sueño
(el cual solo quiero coprotagonizarlo contigo).
Eres la dicha que me llena el alma de cosas sublimes.

Alexandra, eres mi eternidad, mi lucha y mi consuelo,
eres mi cada día y el más especial de mis momentos,
eres cada uno de mis amaneceres,
eres mi pasión, mi canción, mi destino y mi amor.

16/03/15

miércoles, 25 de febrero de 2015

6.037.- Decía que ya no se negaría a la realidad.

No sabía el momento exacto
ni la región delimitante.
Érase un ignorante del mundo,
del mundo tan igual y tan inhabitable.

Érase una pieza que a veces sumaba,
otras restaba, pero siempre no era más que ello.
Sabía algo, quería algo, creía en algo,
tenía fe en algo y quería tener la certeza de aquello.

Sin embargo, sus lados, sus oasis,
sus planes, credos y sueños
siempre estaban en un lugar equivocado,
siempre tenía en el alma el dolor de lo ilusorio.

Decidido a dejar de sentirse engañado
quiso destruir su conciencia y su alma con un puñal.
Y, luego, mientras limpiaba el puñal, se consolaba:
«La vida es una mierda. Que se joda el destino».

25/02/15

domingo, 22 de febrero de 2015

6.036.- Cuando el amor es verdadero.

El amor, cuando es de verdad,
no necesita de palabras elaboradas
ni de conceptos,
tampoco de odas ni epopeyas.

El amor, cuando es de verdad,
solo necesita de un saludo,
de una mirada, de un gesto
o, inclusive, solo del silencio.

Cuando el amor es de verdad,
no hace falta nada más
porque el amor sincero todo lo tiene
y nos enseña que es más valioso dar.

Cuando el amor es de veras,
sabemos que Dios existe,
que los milagros se sienten mejor al respirar,
que existen los ángeles y que nosotros podemos serlo.

22/02/15

viernes, 6 de febrero de 2015

6.035.- Estar sin ti.

Estar sin ti es morir un poco a cada recuerdo,
es abrazar la nostalgia de tu compañía, de tu sonrisa,
es darse cuenta de que la vida es hermosa cuando estás conmigo
y de que lentamente me disuelvo en el olvido sin ti.

Estar sin ti, a mi lado, es permanecer lejos de la alegría,
es vivir conflictuado entre intentar saberte bien y sabernos restantes,
es protagonizar el incierto, las ansias, la necesidad de verte,
es interpretar cada silencio como un hondo vacío, como un profundo olvido.

Estar sin ti puede significar mucho y nada a la vez,
me hace darme cuenta de lo mucho que te amo,
me muestra todos nuestros momentos en un momento inesperado
y solo puedo aferrarme a la ilusión del día de tu regreso.

Estarnos así es sombrío, al menos para mí, es intangible,
es estar al borde de la desesperanza, es perder el sentido de las cosas,
es andar solo, a tientas, sin el horizonte visible, sin mi luz ni mi vida.
Estar sin ti es todo menos la alegría.

06/02/15

miércoles, 28 de enero de 2015

6.034.- Divago entre el amor.

Necesito verdadero amor para cambiar
mi estado de necesidad permanente.
Y es que debo dejar de sentirme ansioso,
rebuscador de la paz y de la luz que me das.

Y es que debo no quererte tanto
y solo amarte hasta el final.
Es cierto, la ambigüedad de estos sentimientos
es tan fina, tan difuminada, tan irreconocible.

Mis ansias de protegerte de todo
y la ofuscación de no encontrar un mundo bueno
me limitan emocionalmente a amarte de verdad,
me subyacen y claudico en las huestes de lo terrenal.

Dejándote ir y no muriendo, sino siendo feliz,
seré testigo de mi verdadero amor naciendo,
atravesando los sentimientos que me hacen añorarte.
Y es que es cierto: el amor es lo que das, jamás lo que recibes.

28/01/15

miércoles, 24 de diciembre de 2014

6.033.- Todo empezó desde su sonrisa.

Todo empezó un veinticuatro de agosto;
desde ese entonces vivo realmente.
Ella ha hecho aparecer en mí cosas que jamás creí
que pudiese ser capaz de sentir, hacer y soñar.

Todo empezó un veinticuatro de agosto
y, si bien antes la quería y luego, tal vez, la dejé de querer,
aprendí a quererla, nuevamente, a amarla, a necesitarla
y, mas aún, a tener la certeza de que este amor no tiene inicio ni final.

Todo empezó, quizás, desde que vi sus hermosos ojos, hace ya tiempo,
y soñé con su voz y sus palabras, y, mientras la escuchaba,
pensaba en que el mito del amor verdadero no era un mito,
en que la paz del caminar a su costado era el abrazo no visto de Dios.

Todo empezó hace ya tanto, lo sé, aun así ni recuerde cómo nos hemos conocido
hace quizás miles de años, hace tantos escenarios, hace tanto vivido,
hace tanto desde que la amo y que la amaré en todas las vidas que deba vivir.
Todo empezó hace ya algún tiempo y desde entonces sé que existo por ella.

24/12/14