sábado, 2 de marzo de 2013

5.035.- Despedida en una fábula.

Soy muy viejo para el amor
y soy muy joven para el amor.
Soy atemporal y parte de un supuesto.
Soy del lado oscuro de la Luna.

Soy de este lado del perdón,
de este codo del dolor,
de esta manera de decir
que no es suficiente.

¿Por qué me consideras muy pequeño? ¿Es porque evito estar serio?
¿O porque no me hago problemas con la vida?
¿Necesitas que me enfurezca con algo o me frustre
para demostrarte que no soy pequeño? No necesito eso.

Y de esta arbitrariedad se cuecen
los momentos desolados de cada cual.
De esta historia se crece
hacia una doble moral, hacia un fin sin final.

En fin, el trazo de los dos no es asintótico
ni siquiera paralelo, solo desfasado,
y el punto de encuentro ya ha sido
y entre hoy y mañana la división sucede.

–Ella: «¿Qué?, ¿qué va a pasar?».
–Yo: «Lo que va a pasar es el declive de algo que pudo ser bello.
Eso va a pasar».
–Ella: «No pienses que pudo ser bello algo que no puede ser».

Y es el fin.

02/03/13

domingo, 24 de febrero de 2013

5.034.- Matices del malentendido del vivir.

Entrada la noche, el hombrecillo descansa
debajo de un zaguán que huele a orina.
En los brazos lleva una botella
de algún licor medicado contra la vida.

En algún sino, una mujer de poca fe
acaba de reírse de un mal chiste
de un hombre infiel que la busca
solo por no buscar a nadie y hallar a nadie.

En algún balcón, un frío hombre
atraviesa un conflicto sobre sus haberes:
no sabe si el sacrificio ha valido la pena,
si no valía la dicha más que el gozo, que el tener.

En una noche oscura de nubes y tormentas,
se halla un poeta que no entiende los días
y atraviesa un conflicto sobre sus supuestos
y no sabe dónde es que empieza la vida.

24/02/13

5.033.- Del poco atractivo del permanecer.

Me siento como un renegado
que huye de lo estable.
Me siento como un empolvado
y vetusto ascendente detestable.

No me hallo en los momentos
donde un compromiso prima.
No me hallo en pensamientos
de un ayer, que con un mañana rima.

Es un importante sueño el de andar
y el de poder ser capaz de volar.
Es desconcertante eso de permanecer,
de ese modo podría desaparecer.

Sin embargo, sé que juego en el camino
y que baso en un supuesto mi destino,
el de aprovechar lo que provee el sendero,
de usar pasajes de un fin humano certero.

24/02/13

viernes, 22 de febrero de 2013

5.032.- Divagando y espero que nos hallemos.

Luz que emana cierta esperanza que sabe dulce.
Claroscuros que siempre van detrás de todo propósito.
Inconforme saciedad la que nace de la boca del estómago.
Tibieza. Somnolencia. Impaciencia. Presencia. Ausencia.

Desde el más somero pensamiento que nace de cada recuerdo.
Desde el más carente sentimiento que nace cuando te siento
ida, lejana, como quien siente que debe de volver, pero sabe que no.
Y espero que dejes de golpearte contra las paredes y halles una puerta.

Te pienso inconclusa, pero te pienso. Interesado en tus días, te pienso.
Acompañando un cielo lleno de estrellas, te hallo, lucero.
Guiando, sin saberlo, el destino de media humanidad también te encuentro.
Y halago al que te ama sinceramente e ignoro al que tan solo te habla de amor.

Te seré un escucha, un pie en el cual confías tu peso.
Te seré un incólume miembro de tus días, de tu futuro y presente.
Te seré claro de luna, sosiego, paz de tus tormentos, amor puro y perpetuo.
Tan solo hace falta que abras esa puerta y mires alrededor, que aquí estoy yo.

22/02/13

5.031.- El placer que hace sufrir.

Hablando de existencialismo, se oye el mugido
del ídolo sin llanto que una vez reclamó el elixir
que mantiene latiendo un corazón.
El mugido es mudo y solo se oye si hablamos del ser.

Y percibiendo una nada de suspiros, de tórridos soplidos,
puedo alabar a un cielo, a un mago, a un enviado o iluminado,
puedo decir algo, puedo expresar algo que se oye
y no se dice, que se come y no se deja, que se bebe y no se deja.

Sin embargo, no se cuecen ni los tomates ni se perfilan los adentros.
Sí se espantan los observadores de tu desnudez y locura.
Y te miro porque me sorprende la vastedad de tus ideas.
Te observo. Creo observarte. Sé que te observo. Aprendo.

Entonces, solo un fuego arde: tu mirada loca, tus ojos de miedo.
Eyaculo un trasto de cintas del alma. Comprendo tu vivencia. Respiro.
Existe un momento posterior que sabe a pasado
y ubico tus manos dentro del corazón mío, lastimándolo.

22/02/13

jueves, 21 de febrero de 2013

5.030.- Yo te amé cuando amor significaba amor.

Yo te amé cuando lo único que conocía era el amor.
Yo te soñé cuando todo lo que hacía era soñar;
y te busqué con la esperanza de vivir el sueño
y, al no hallarte, te alejé con la desesperanza de soñar la vida.

Yo te amé cuando todo lo que hacía era amarte.
Yo te busqué cuando todo lo que hacía era esconderme;
e imaginé un universo entero cuando le temía al espacio.
Y soñé... y soñé... y soñé... y estabas en mis sueños.

Yo te amé, ¡aún recuerdo cuánto te amé!
Yo te amé y por poco creí que me amabas;
y me escurrí por una noticia y hacia una carta,
y de esa carta a miles de kilómetros de tus labios.

Yo pequé. Lo sé. Yo falté a la lógica. Me entregué tan solo
y tan solo me quedé. Y es que entonces, y desde ese momento,
el amor y sus supuestos han sido parte de mi enemigo,
secuaces de mi verdugo, cómplices y aliados de mi mayor dolor.

21/02/13

domingo, 3 de febrero de 2013

5.029.- Desde la idea hasta la acción.

Desde el metódico esfuerzo cartesiano
de analizar lo exiguo y convertirlo en ley o axioma,
el nerviosismo irritante carcome la magnitud,
haciendo que la resultante sea una suma de valores opuestos,
convirtiendo muchas posibles cosas en nada;

desde el trotamundos que subyace en la memoria
de un hombre que jamás respiró más aires que los suyos,
inmaculado, introvertido y ensimismado permanentemente,
nace el ambiguo pensamiento de la ruta, de los caminos,
del simpático rubor de un cansancio que no existe;

desde lo anverso de su trato; desde lo tácito y cortante;
desde la impávida memoria de una imaginación corta y dormida;
desde esa imagen y esa prehistoria; desde el vacío y rigidez
del recuerdo que sin maquillaje es olvido y es un agujero
que atrae pensamientos y no procrea, que consume y no alimenta;

desde su voz onírica que fluctúa entre lamentos
que un día nacieron previamente al hecho lamentable:
réplicas del hecho primario, matriz de los lamentos
que, cual fractal, se ha dividido en múltiples lamentos,
múltiples secretos, múltiples ambigüedades, múltiples adentros;

desde el conocimiento, éste, de ir al final de sus principios
y carcomer en sus pensamientos toda esta ingravidez
que nace de una mirada, de un hombre que se marcha,
de un hombre que se queda, de una negación y de una afirmación,
de un sinnúmero de situaciones ajenas, propias, se concluye...

que puede resultar más en un minuto apasionado
que en toda una vida llena de letargo, más en un resoluto estruendo
que en millones de supuestos, más en tan poca materia
que en billones de ideas, más en la expresión
que en lo que realmente se intenta expresar; y es todo.

03/02/13

sábado, 2 de febrero de 2013

5.028.- Invierno en verano.

A lo largo de todo este verano,
se extiende tu aroma y huele fresco.
A lo largo de todo este enero,
se percibe tu ceño y se imagina al fuego.

Es en la máxima expresión
de este inequívoco pensamiento
que tu luz envuelve mi cielo
y lo celeste ya no está al este.

Y, sin embargo, hace frío.
Y, sin embargo, me resfrío
y aspiro un virus de tristeza
y sufro de tu ausencia.

Pero es un verano y hace frío.
Pero es que, en realidad, es un invierno.
Y tu soledad no se entretiene
ni con mi función ni con mi no acción.

Y de estas filosofías sin fin,
de estos caminos sin rumbo,
de este anexo sin cuerpo
que es vivirte sin soñarte,

de este todo y de esta nada,
de estos extremos que obvian
lo que realmente sucede cada día,
de esta idea es que el no ser prima.

Y en pleno invierno podría,
tu corazón, sentirse abrigado
si es que encuentra un lazo que lo une
con otro corazón que también puede dar calor...

que también puede dar calor...
que también... también...
Corazón pirogénico, no temas al invierno,
no temas a este verano, no temas nunca a nada.

02/02/13

martes, 22 de enero de 2013

5.027.- Eres tú a quien...

Eres tú a quien observo pasar a veces.
Eres tú a quien observo mirar a veces a otro lado.
Eres tú a quien observo negarme un gesto,
regalarme un perfil e invitarme al desconcierto de sus actos.

Eres tú a quien observo observarme a veces.
Eres tú a quien observo tan sutilmente.
Eres tú a quien no puedo negar mi suspiro.
Eres tú a quien yo espero. Eres tú a quien me niego.

Eres tú a quien observo y no observo a nadie.
Eres tú en quien yo pienso y no pienso en nadie.
Eres tú en quien yo creo y no creo en nadie.
Eres tú a quien yo quiero y a nadie más quiero.

Eres tú a quien no puedo expulsar de mi mente.
Eres tú a quien no digo nada de lo que escribo.
Eres tú a quien no dejo, no olvido ni pierdo.
Eres tú a quien yo busco, persigo y anhelo.

22/01/13

domingo, 20 de enero de 2013

5.026.- Del círculo vicioso, éste.

Mujer, con cada «no» induces a que él no crea en el amor.
Hombre, con cada sin-sentido motivas un «no» más triste;
y lo sé: a cada sin-sentido induces a que ella no crea en el amor,
y desde ahí, mujer, con cada sin-sentido rompes otro corazón.

Y el círculo vicioso, éste, de caminos destruidos a cada paso
luce más desolado cada día, menos dulce, más triste,
más intransitable y supone menos caminares de costados
(ella a la derecha, él a la izquierda y en el medio el amor).

Lo sé: estos avatares del destino causan un dolor que se acrecienta
y se hace más ajeno, se hace del otro sin ser tuyo,
y se hace tuyo sin el otro sentir que es suyo tampoco,
se hace de los egos, de los fugaces egos, de los fugaces besos.

Y es triste enterarse de que ambos esperan y presuponen
que el amor vendrá; esperan y presuponen que solo llegará.
Y no divierte saber que los corazones mueren esperando
y esperan que alguien más encienda el amor que yace, puro aún, dentro.

20/01/13