jueves, 23 de agosto de 2018

7.044.- Hallarte en ti mismo.

Te miro y sé que hay algo
entre mi ser y la eternidad.
Te miro y sé que ando
la senda hacia mi verdad.

Te aprecio desde mi costado
y te observo parte de todo
lo profetizado, del momento soñado
aquel, en el que te adoro.

Y es que no hay nada mejor
que el agua siendo agua,
que el ser sin dolor,
que la paz sin tregua.

Y es, mi liberación,
mi encuentro final.
Es esta la función
de toda una vida banal.

Mis zapatos en mis pies.
Mis manos en mis guantes.
Mi sonrisa en el rostro.
Mi ser en mi cuerpo.

06/08/18
23/08/18

viernes, 27 de julio de 2018

7.043.- El café de sus ojos.

Había escuchado de los ojos cafés
y de que nunca me fíe de ellos.
Sin embargo, otra vez me los encuentro
y me hablan de un amor de ensueño.

Cómo es que esta marca se hace destino
y me sumerge en estas emociones sin motivo.
Cómo es que ella está cerca mío
y yo no puedo hacer más que sonreír.

Sorprende cómo es que el amor se envuelve
en este color de ojos que me enternecen.
Lo más vivido y lo más inexacto e imprudente
se suma con esa mirada y esa sonrisa.

Y la observo y no tengo más que decirle
que sueño toda una vida con ella a mi costado.
Y la quiero, no sé por qué, de una manera dulce
y un poco de todo el universo en un susurro.

27/07/18

7.042.- La historia del destino.

Entiendo de la vida algo que explica tanto:
cada uno vive su vida como quiere vivirla.
Si te imaginas desdichado e incomprendido,
lo serás, así la dicha ande tratando de abrazarte.

Si tienes una historia de amor irrealizable
que una y otra vez, tal telenovela, la piensas,
no es sorprendente que, aunque tengas el amor,
lo pierdas cada vez, aunque no entiendas como.

Si vives nostálgico de una historia de mártires,
no te sorprendas de vivir una vida de martirio.
Si vas soñando con una historia de adioses,
siempre vivirás en una eterna despedida.

Es así que las personas ven lo que quieren ver,
escuchan lo que quieren escuchar y aprecian
solo lo que ansían ver, oír, sentir y vivir.
Es, cada historia, fiel al protagonista que la inventa.

11/07/18
27/07/18

viernes, 18 de mayo de 2018

7.041.- Ando siendo éste.

El tiempo me ha mostrado quien soy.
Mis errores y aciertos han definido mi ser.
La característica intrínseca de mi andar
suele representar cada sendero que he andado.

Solía creerme perfecto, con el matiz adecuado.
Solía creerme inmejorable, destinado y resoluto,
miembro de un pacto servil de dejadez.
Solía creer que todo se arreglaba con un perdón.

Cada día es el resultado de todos los días anteriores.
Toda mejora es resultado de todos los errores.
Y mi característica permanente de aprender
me ha llevado a ver más allá de lo que me enseñaron.

No creo ser más el demonio incomprendido.
No creo ser más el usuario fiel del método científico.
No creo ser más un caos dentro mío.
Solo sé que soy un hombre que mucho no ha visto.

Éste soy a cada segundo: alguien diferente,
pero que no pierde su esencia inicial jamás.
Todo lo bueno es rescatable; todo lo malo, mejorable.
Solo sé que quiero hacer aquello que se cree imposible.

18/05/18

domingo, 6 de mayo de 2018

7.040.- En tu ausencia.

No sé cómo se llame ni si tenga nombre
el agujero en el pecho que implosiona lentamente
en círculos y en ausencia, mordiéndolo todo.

No sé cómo se llame ni si tenga nombre
la carencia de la calidez en el día a día,
la ausencia de la alegría en la sonrisa,
la ausencia de la bondad en el saludo diario,
la sobrada escasez en el quehacer diario.

No sé cómo se llame el recordarte
mientras la zozobra me atiende
y no sabe decirme si me recuerdas;
solo me dice que te extraño y ya.

No sé cómo se llame ni si tiene nombre
el cariño indómito y solemne que siento por ti,
el letargo del esperarte, la carencia de mi maldad,
mi entrega entera y el vaivén de nuestros momentos.

06/05/18

jueves, 3 de mayo de 2018

7.039.- La anhela mi existencia.

Muero un poco con cada recuerdo.
Sueño cada vez más con su regreso.
Quisiera tener poderes mágicos
y teletransportarme para verla dormir
y ocultarme para poder ver su sonrisa,
y, sobre todo, regresar en el tiempo
y hacerle sentir siempre cuánto la quiero.

Siento un poco más su ausencia,
y mi corazón se retrae acongojado,
se quiere guardar en su casita, bien adentro,
y no salir hasta que el amanecer
ilumine su ventana nuevamente
y el sol haya vuelto y ría como antes
y esté feliz de que el corazón lo espere.

Me remuerde la vida con cada día que pasa
y no soy capaz de hacer que confíe en mí,
pero me vuelvo experto en perderla
y en alejarla a cada minuto más
y en privarla de ver la luz que no brilla,
lo eterno que carece de constancia,
lo mágico que carece de trucos.

Anhelo poder verla feliz, sentir su risa,
saberme bendecido al ser testigo
de su hermosura y de su alegría.
Anhelo cada uno de los momentos
entre sus dedos, entre sus abrazos,
entre su sonrisa, entre sus caricias,
entre sus besos y sus palabras de afecto.

Anhelo la bendición de su presencia.

03/05/18

jueves, 26 de abril de 2018

7.038.- Hay veces que decides ser tú.

Hay veces que se puede ser luz.
Hay veces que se puede observar la luz.
Hay veces en las que hay que seguir
el instinto neto, lo sagrado dentro.

Hay veces que hay que sentir
y vivir en base del sentimiento.
Siempre es cuando hay que seguir
siendo fiel a tu propia naturaleza.

Jamás es propio mudar
la entereza, el propio ser.
Siempre es bueno cuidar
aquello que define quién eres.

Hay veces en las que puedes romper
el más sagrado milagro.
Hay veces en las que debes evitar
perderte en una sucesión de roturas.

Y hay veces que no hay marcha atrás,
pero siempre puedes construir
tu futuro a partir del día de hoy
y hacerlo mejor día con día.

26/04/18

martes, 24 de abril de 2018

7.037.- Poema acróstico a Jacqueline.

Juntas lo divino y lo terrenal en tu mirada.
Asignas, según cada estela de tu risa,
Cuál será mi sueño cada noche, cuál, mi pensamiento cada día.
Quién pudiera describir, en frases tan cortas,
Universos enteros que se forman desde tu mágica sonrisa.
Eres lo que fulgura entre cada uno de mis suspiros.
Liberas cada uno de todos mis latidos.
Imperas entre mis deseos y me conduces a soñar
Noche tras noche, risa tras risa, beso tras beso.
Emergeré desde donde esté solo para ver tu alegría, la cual amo.

Declaro que cada día sea tu día y que cada sol sea tuyo.
Enarbolo que este mundo existe solo para permitirte existir.

Siembras, en cada uno de tus días y en cada ser que tocas,
Optimismo de un mundo mejor y nuevo con cada acto tuyo.
Unes, dentro de tu calor, cada uno de mis sueños.
Zanjas mis ayeres del presente. Eres todo lo que pienso.
Adoro verte aunque sea un minuto, sentir una nada de tu voz.

Nunca existirá nada más hermoso que sentirte feliz,
Oír tu risa, tu voz alegre y conocer esa magia que hay en ti.
Vienes, dentro de este corazón que solo sabe amarte,
Aletargadamente, como quien llega para quedarse.
Enciendes cada esperanza mía de un mundo lleno de magia:
Sinceridad, sonrisas, tu luz como mi sol, tu compañía como mi todo.

05/04/18
24/04/18

viernes, 13 de abril de 2018

7.036.- Solo quisiera poder verte sonreír.

Solo quisiera encontrarte y verte sonreír
infinitamente desde el hoy hasta el por siempre.
Solo quisiera poder ver dibujada tu sonrisa eternamente.

Solo quisiera que nada pueda afectarte
y que las tardes y los días sean de dicha para ti.
Solo quisiera regocijarme en tu alegría.

Solo quisiera poder sentir, desde donde esté,
que eres feliz y llenas este mundo de tus sonrisas.
Solo quisiera poder saberte feliz de todo y cada cosa.

Solo quisiera poder hacer algo para suprimir
aquellas banalidades que logran atenuar tu sonrisa
y te detienen y te hacen sentir triste.

Solo quisiera poder animarte de algún modo infalible,
convencerte de que no hay nada más hermoso
que tu sonrisa en todo su esplendor iluminando el mundo.

Solo quisiera poder construirte un mundo pleno,
en donde puedas ir a donde sea, y en todos lados
exista la amabilidad, lo bello y puedas ser feliz siempre.

13/04/18

lunes, 9 de abril de 2018

7.035.- Apología al amor puro y funesto.

El lujo de pensar en 36 mayos
no es más que eso: un lujo.
Y no es lo peor que uno puede esperar;
la vida muchas veces te golpea ahí,
en el lugar más sagrado,
en el lugar menos esperado.
La infelicidad está ahí,
mordiendo cada vestidura,
mordiendo todo aquel atisbo de felicidad.
Y el ser se ve tentado a resignarse,
a desfallecer lánguidamente,
pedazo a pedazo
como si no hubiesen mañanas,
como si todo lo otro
finalmente estuviese aquí presente,
como si lo anverso del existir
corroyera cada parte, cada todo...
no hay más.

El escupitajo que te da la vida,
con desprecio casi siempre,
otras veces tratando de explicarte
que no le importas, duele.
Y ni el dolor es suficiente.
Y ni el existir es suficiente.
El pundonor del horror
mortero y circunstancial,
que no hace más que recordarte
que cada cual es el rezago
de sus casualidades,
que está ahí cómplice de todo lo otro,
de lo inesperado
que no tiene nada de magia,
nada de nada, nada de nada, de nada,
es cruel y no mira ni de soslayo;
y suavemente se ríe sin mirar siquiera;
y suavemente te deja la amargura
y el desconsuelo.
Ya está; ya es así;
no hay nada que se pueda cambiar.
La alabada esperanza
ha de ser muy fuerte
y soportar esto para un mañana,
rezago de cada sonrisa en una mesa,
donde todo pintaba a ser eterno,
donde fui feliz y creía
que ningún mañana mezquino
opacaría aquel momento
que es un recuerdo de hace mucho ya.

Y no hay más, es cierto,
a pesar de todo, a pesar del cuánto
y de todo aquello cualitativo
que era lo mejor, que hoy no es nada.
Y no hay un fin, también es cierto.
Lo práctico me lleva a dejar de lado
aquello que no ayuda,
pero lo imperecedero
me subyace eternamente a ello
y no encuentro más paz
que dejar gran parte mía atrás.
El tercero de nosotros tres sobre la mesa,
que reíamos, que éramos felices,
que pintábamos para ser un cuadro eterno,
un cuadro que se fue corroyendo
con cada día tras día,
desde aquel día en el que fui testigo
de lo sinsentido, de lo obvio,
pero que jamás hubiese querido saber;
aquel día en que todo mi pasado
estaba al descubierto y era erróneo;
y supe sobrellevarlo
gracias a la ayuda de muchos
a los que agradeceré siempre.
Y, sin más historias,
éste es un fin, pero un inicio también.
La lección ha sido crasa,
de estos acontecimientos,
y en tan alta rigurosidad
como para no olvidar jamás.

09/04/18