domingo, 29 de enero de 2012

3.101.- Reflexiones sin memorias: preámbulo.

Muchos sueñan con conquistar el mundo;
otros tantos con conquistar un corazón ajeno;
y pocos con conquistar su propia vida.

29/01/12

viernes, 27 de enero de 2012

4.050.- Para todo hombre existe una mujer.

Para todo hombre existe una mujer
que le eleva, le bendice y le hace un hombre,
una mujer que le hace sentir humano,
que sueñe, que viva con tan solo ella hablarle,
que renazca en cada una de sus palabras,
que muera por darle la felicidad que merece,
que olvide enfados y se sienta un santo,
que esté seguro de darlo todo por ella,
que la siga y se preocupe, que la ame y la entienda,
una mujer por la que piense en el futuro,
se aleje de la bohemia, ame el camino,
la espere, la perdone, quiera compartir,
sienta que el mundo sin ella no es nada,
aprecie cada segundo que la vida le da
y aprecie sublimemente cada segundo que ella le da,
una mujer que es capaz de crear vórtices huracanados,
elevarle al infinito, traerle de regreso,
hacerle sonreír, hacerle saber que la vida vale la pena,
que la felicidad está en todas partes, en cada cosa,
que la tristeza está en el orgullo solamente
y que el orgullo es muy ajeno, irreal,
una mujer con la que soñar con ella es común,
verla en todos lados es maravilloso,
recordarla y sonreír es hermoso,
una mujer que le llena de vida y de eternidad
y le hace suspirar de la nada
y le hace sentir ternura y ganas de protegerla,
una mujer que, aunque no le pida nada, ya lo tiene todo,
una mujer que puede no amarlo, pero eso no importa,
una mujer con una sonrisa que le gustase ver por siempre,
una mujer que significa todo,
así él no signifique nada para ella;
en suma, una mujer que le hace conocer qué es el amor.

27/01/12

jueves, 26 de enero de 2012

4.049.- ¿Ahora qué me invento?

¿Y ahora qué me invento
para evitar esta depresión inminente?
¿Ahora con qué palio todo este sufrimiento
que nace de no sé dónde, inevitablemente?

¿Ahora cómo continúo si esto me pesa?
¿Ahora cómo sonrío si la tristeza
está logrando apoderarse
de mí y en mi alma se esparce?

¿Cómo hago para inventarme
una risa, un suspiro o un descanso?
¿Cómo hago para soportarme
y sentir que soy feliz y manso?

Olvidar, olvidar, no olvidar, recordar,
pensar, extrañar, sonreír, no sonreír,
acallar, lamentar, soñar, no soñar,
sentir, sufrir, vivir, no vivir.

¿Ahora cómo hago? ¿Qué me espera?
¿Qué será de mí si no te tendré a ti?
¿Qué será de mi olvido si a veces no es?
¿Qué será de mi corazón si ya no es mío?

¿Qué será de mi agonía si ya no era?
¿Qué será de mi poesía sin ti?
¿Qué será de ti, dulzura? ¿No lo ves?
¿Qué será de mi futuro si lo veo sombrío?

26/01/12

martes, 17 de enero de 2012

4.048.- Breve consejo.

Pues, ya les digo
que en cualquier momento
suceden cosas inesperadas
y quizás no hayan soluciones
ni posibilidades de volver
a un estado anterior,
solo consuelos de lo que se hace
y ningún consuelo de aquello
que no se pudo hacer.

Es por eso que les digo
que aprecien cada momento
y lo hagan maravilloso,
que, de la desesperanza,
encuentren esa fuerza
que empuja a llegar
hacia aquello que sueñas
y crees que es un imposible,
que nada es imposible
porque todo está en tu camino.

No imaginas cosas vanas.
No sueñas con aquello
que jamás será o que no existe;
sueñas con aquello que viene,
con aquello que solamente
tú mismo podrás darle cabida
o negártelo de por vida.
Sueñas aquello que vendrá,
aquello para lo que has nacido.

Y ya no me quedan muchas letras.
Ya no puedo escribirles otro poco.
Y me gustaría decirles algo importante;
decirles que jamás se rindan,
que no desistan en perseguir sus sueños
y que el amor no se busca;
el amor viene y, a veces, se va.
La felicidad es un estado de ánimo
que depende de nosotros que así sea.

La felicidad es el camino.

17/01/12

sábado, 14 de enero de 2012

4.047.- Si habría que describir el cuánto te quiero.

Si habría que describir
el cuánto te quiero en números,
el infinito quedaría corto
y habría que inventar un concepto
de un número mucho más alto.

Si habría que describir
el cuánto te quiero en palabras,
no me alcanzarían los idiomas
y tendría que inventar
una nueva lengua, llamada «amor».

Si habría que describir
el cuánto te quiero en imágenes,
no me alcanzarían las de este mundo
y tendría que buscar
un aleph sideral.

Si habría que describir
el cuánto te quiero en gestos,
no me alcanzarían las caras
que existen en todo el planeta
y tendría que fabricar gestos en el cielo.

14/01/12

miércoles, 11 de enero de 2012

4.046.- Ojalá algún día pueda.

Y me duele...

Qué fresco anda todo en mi corazón.
Y yo que creí que aceptando que la quiero
y saliendo al mundo con ello en el pecho
todo estaría bien o, al menos, mejor.

Ahora me doy cuenta
de que en mi cabeza pueden existir mil ideas,
pero ninguna de ellas es capaz
de sacármela del corazón.

Si todo sigue tal cual como antes,
entonces, ¿qué será de mí?,
¿podré vivir normalmente, enamorarme de alguien más?
¿O debo seguir el precepto: «Luchar hasta la muerte»?

Pero si ya he fallecido, he resucitado
y estoy tan vulnerable que en cualquier momento
podría volver a morir y quizás sin opción
de volver a la vida, ¿qué quieren que elija: muerte o agonía?

¿Cuántas veces debo morir para volver a nacer
en una vida de a de veras y no en una simulación
como ésta que no me asegura hacerme capaz
de mirar el porvenir con el corazón sano y tranquilo?

Solamente quiero amarte y que tú me ames;
solamente sueño con ello, con mi imposible,
mi cambio de letargo a eternidad,
de opacidad a pureza en el alma, de sobrevivencia a vida real.

¡Solamente sueño contigo!

11/01/12

domingo, 8 de enero de 2012

4.045.- Sólo seguiré a mi corazón, a ver si así se queda tranquilo.

¿Y si fuera verdad?
¿Y si tus sueños me tuvieran dentro de ellos?
¿Y si de verdad mis sueños, sentimientos, pensamientos
y todo aquello en lo que te siento estuvo acertado?

Sería muy feliz.

Pero son tantas las evidencias que demuestran lo contrario,
pero son tantas las tristezas que me hacen querer olvidarte.
Y es tanto el antagonismo que hay dentro de mí
que es tanto aquello que me carcome y me hace dolerte.

Estoy tan confuso.

Es imposible que yo sepa qué es lo que sientes.
Es imposible saberlo, aunque siempre presiento algo,
pero mis presentimientos nunca los he confirmado,
por ello siempre me carcome la zozobra y no encuentro paz ya.

Lo siento mucho.

Siento mucho no saber nada y no poder ni buscarte ni olvidarte.
Siento ser un inconcluso, algo que está ahí y permanece,
pero no define nada, nada posee, nada regala, nada explica,
nada parece sentir, pero lo siente todo, aunque nada concluye.

Mi ignorancia será eterna.

Nunca me ha gustado ser egoísta, pero quizás ahora lo sea
porque ya no tomaré en cuenta lo que tú sientas, ya que no lo sé;
haré lo que crea conveniente para saciar este corazón que te añora
y finalmente lo seguiré. Todo me dice lo contrario, pero por él creeré

o, al menos, lo intentaré.

08/01/12

4.044.- Revolución interna.

Y mi corazón me traiciona
al no dejar de sentirla.
Y mi inconsciente me traiciona
al no dejar de soñarla.

¿De qué se trata todo esto?,
¿es que acaso ya no son míos
estos sentidos que están rebelados
y empeñados en hacerme débil?

¿Y mis pensamientos?, ¿mi razón?,
¿acaso es lo único que me queda?
Pero no sé si pueda contra tanto
órgano y tanto sentido traicionero.

¿Qué puedo hacer?
¿Entercarme o ceder?
¿O tal vez simplemente desaparecer?,
aunque ¿cómo borrarla de mi corazón?

Espero que sea pasajero
y un nuevo sueño me haga borrarla;
y me veo en la necesidad de un nuevo sueño
porque todo lo demás ha sido en vano.

08/01/12

viernes, 30 de diciembre de 2011

4.043.- Respira.

¡Respira!
Levanta el rostro
y date cuenta de que el sopor
era aquello que decía «imposible».

¡Suspira!
Mira el horizonte
y date cuenta de que idealizabas
y eso te hacía pensar en que era eterno.

¡Sonríe!
Llena el corazón de paz
y date cuenta de que la necesidad
hacía que la busques en cualquier rostro.

¡Ama!
Olvídate del dolor
y date cuenta de que, en realidad,
eso no cambiaba nada: ni sumaba ni restaba.

30/12/11

viernes, 9 de diciembre de 2011

4.042.- ¿A quién trato de engañar?

Yo no sé si sea amor.
Yo no sé si jamás sucederá,
pero, la verdad, te necesito
y tan solo el saber de ti me hace feliz.

Me enternecen tus palabras,
así me hables poco.
Me tortura tu indiferencia.
Me alegra tu alegría.

No sé que sea,
solo sé que mi vida es incompleta sin ti.
Y que, saber que existes, me llena el alma
y me hace totalmente feliz.

¿Cómo habrá sido mi vida antes de conocerte?
No lo sé, quizás haya sido incompleta;
y estando sin ti ahora
también me siento incompleto.

Hice de todo tratando de olvidarte,
tratando de llenar mi vacío existencial,
pero solo lo es capaz de llenar el amor,
la alegría, un ángel que existe, tú.

Ya no sé nada
o quizás lo sepa todo,
y de lo único que estoy seguro
es que no quiero perderte nunca más.

09/12/11