jueves, 22 de noviembre de 2007

2.074.- Infancia.

Ilusiones que se van borrando sin querer y sin más.
Escasez de bondades de menoscabadas alucinaciones.
Lágrimas pueriles, sonrisas infantes, vacíos ahora.
Retazos de momentos risueños, momentos sentidos.

Libros empolvados, mágicos antes quizá.
Hazañas gloriosas, grandiosas; diminutas y sin sentido hoy.
Cosas que mejor no recordar y cosas que mejor no olvidar.
Todo un mundo perdido encontrado hoy nuevamente.

Vuelos sin aviones. Saltos larguísimos.
Retinas desorbitadas. Encandiladas historias que contar.
Hoy está lloviendo, hace frío y tristeza;
me he puesto melancólico de cosas tristes, de melancolía.

Pero qué bella que fue mi historia, quizás más común que otras,
pero qué bella que fue.
Les digo a todos que no son los claroscuros de la moral
los que hacen que las cosas cuando se recuerden sean bellas.

22/11/07

2.073.- Indefinidamente: desamor.

Porque son muchas las tantas no pocas veces que sucede;
porque son cientos de páginas que no se cansan aún;
porque he intentado apagarlo, pero siempre está encendido;
porque le hace falta un sentido, un camino harto conocido.

Ya ha dejado de pedir grandezas,
solo quiere un momento mágico, feliz, cuerdo, sublime;
solo una oferta que no tenga desventajas para él;
tan solo alguien como tú o como ella o como aquella.

Recordado triste recuerdo inolvidable.
Amilanada sensación de querer y no hacer, de poder y no querer.
Veces que van y vienen las cadenas que le atan.
Recursos pobres, pobres conceptos, falsos castillos.

Y luego se aparece nada menos que la lógica confusa.
Veneno que sabe a elixir divino.
Agonía que quisiese fuese eterna y nunca morir.
Luz que se opaca a cada momento más y más aún.

22/11/07

2.072.- Atardecer.

Aves que vuelan lejanas ya, muy lejanas.
Sol que se oculta débil y soñoliento.
Faroles que se encienden como seres nocturnos que acaban de despertar.
Ventisca fría, muy fría y refrescante.

Corazones tintineantes. Latidos caóticos.
Recuerdos muy vagos de tiempos muy buenos.
Flores que un día, hace mucho ya, se marchitaron.
Pensamientos melancólicos, ya olvidados y que solo se sienten.

Todo ha estado muy cambiado últimamente;
todo ha perdido tu esencia, tus maneras.
Lapiceros que desaparecen y reaparecen lacónicamente.
Gotas de tinta que han manchado este poema.

Ondas electromagnéticas destinadas a la eternidad;
universos raros; visiones de cosas viejas y cosas futuras;
tambaleo de sentidos; borrachera de espíritu;
es aun más extraño este mundo sin tu guía.

22/11/07

jueves, 15 de noviembre de 2007

2.071.- Ciber-desaparición.

Hoy he navegado por internet
y al iniciar encontré tu web;
me dije: "¿Por qué nunca respondiste a mis e-mails?"
Y vi que hace tiempo que no estabas en red.

Más tarde me puse a pensar:
"¿Cuál fue el motivo de su ciber-desaparición?"
Y no encontré respuesta alguna;
entonces, me dije: "La llamaré a su celular."

Intenté hablar contigo;
marqué tu número muchas veces;
sentí que realmente habías desaparecido;
entonces, desesperé y fui a tu casa a buscarte.

Por suerte, al tocar, tu madre me atendió;
entonces, apacigüé mi curiosidad
y supe al fin lo que te sucedió
y luego ella me llevó hacia donde tú estabas.

Te vi allí enferma, postrada en la cama;
no entrabas a navegar por la red
porque te cortaron el servicio de internet;
y te quedaste abandonada, enferma y abandonada.

Tampoco respondías a mis foneadas
porque tu batería estaba descargada
y el cargador se te había malogrado;
entonces, pensé: "¡Qué solos estamos sin la tecnología!"

15/11/07

2.070.- Rellenándome.

Las tardes me han quemado.
Luego he cogido un resfriado.
Luego me he sentido desolado.
¡Qué tristeza inmensa!

Tus trastes los he vendido.
Tus recuerdos los he perdido.
Mi fantasía me ha malherido.
¡Qué perdida tan extensa!

Como si jamás hubieses existido,
con un mal recuerdo perdido me he sentido.
Unas ganas de vivir de nuevo se me han adherido,
¡no quiero saber más de tu existencia!

Cabizbajo, triste, pero renovado;
con una cicatriz en el corazón me he aceptado;
con una vida nueva, plena, llena ya no he llorado.
¡Hoy por fin tengo en mi vida presencia!

15/11/07

2.069.- Colores.

Verde.
Verdes son tus ojos;
verde, mi agonía;
verdes, las hojas de la planta que dejaste.

Gris.
Gris es tu mirada;
grises, mis días;
gris, el banco en el que te espero.

Púrpura.
Púrpuras son tus labios;
púrpura, mi ignorancia;
púrpuras, las letras del mensaje que olvidaste darme.

Café.
Café es tu cabello;
café, mi rencor;
café, el vestido más bello que tenías y que te llevaste.

Azul.
Azul soy yo;
azules, mis sentimientos;
azul, lo único que tengo:

un cielo azul, agua azul, flores azules, soledad azul.

15/11/07

martes, 13 de noviembre de 2007

2.068.- Pretendiendo.

Tan solo pretendo un rayo de sol.
Tan solo pretendo una gota de lluvia.
Tan solo pretendo un poco de aire limpio.
Tan solo pretendo no dejar de existir.

Tan solo pretendo que ustedes sepan
que no me siento bien con todo esto que pasa,
que ¿a dónde iremos a acabar?,
¿en qué circunstancias tan atroces nos tocará morir?

Y nuestros hijos... ¡pobres de ellos!
Serán castigados por el pecado de sus padres,
de sus inconscientes padres que creen que todo es igual,
que siempre y para siempre será igual.

Tan solo pretendo que me escuchen.
No podemos seguir dándole combustible
a la máquina de nuestra destrucción.
No debemos permitirnos morir en forma de suicidio.

No debemos dejar que esta casa tan linda se venga abajo,
que tantos objetos que sirven para los recuerdos,
desaparezcan y nosotros olvidemos lo bello que hemos vivido
y olvidemos, quizás también, cómo recordar.

Tan solo pretendo un rayo de sol.
Tan solo pretendo una gota de lluvia.
Tan solo pretendo un poco de aire limpio.
Tan solo pretendo no dejar de existir.

¿Acaso es mucho pedir?
¿Qué si no crecemos tan alto como soñamos?
¿Qué si abrimos nuestros corazones aunque nos dañen?
¿Qué si aceptamos que le debemos mucho a nuestra Madre Tierra?

Tan solo pretendo escribir una poesía bonita.
Tan solo pretendo disfrutar de una tarde soleada.
Tan solo pretendo encontrarme una mañana sembrando.
Tan solo pretendo usar mi ciencia para socorrer a nuestra madre.

Tan solo pretendo que ustedes sean los restauradores de la vida bella.

13/11/07

2.067.- De necesitarte.

Porque te amo es porque he vivido.
Porque te extraño es porque he permanecido.
Porque eres mi luz es porque te he esperado.
Porque sabía que vendrías es porque me he quedado.

Las cosas suelen suceder de esa manera en que suceden:
tan alborotadas unas, tan ordenadas otras.
Si tú me hubieses dejado de querer, yo ya no existiría.
Tu amor soy yo y por eso existo, si no, no existiría.

Tantas cosas que yo he dicho;
tantas mulas que he matado;
tantos mendigos que asesiné
y ahora que estás tú sé realmente que no los necesitaba.

Cada pequeña cosa es una señal
y me dicen que siga de frente, solo de frente,
que tú estás ahí esperándome,
impaciente porque ya me estoy tardando demasiado.

13/11/07

2.066.- Creer en ti.

Algunas veces se puede perder.
Algunas veces se puede caer.
Algunas veces se puede pensar
que no hay salida, pero siempre la habrá.

Tantas veces que hemos podido.
Tantas veces que fuimos buenos.
Tantas veces que fuimos mucho más allá
gracias a nuestra imaginación.
No detengamos el paso; la meta no está lejos.

A cualquier hora, en cualquier momento,
la oportunidad está ahí esperándote;
solo levántate, camina y esfuérzate.
La oportunidad es tu puente al éxito.

Si te sientes cansado, sin fuerzas para seguir,
agotado, lastimado o vencido;
vencida y destrozada está tu crisálida,
la que no te permitía extender tus alas.
Ahora puedes empezar a volar hacia el infinito.

No esperemos momentos totalmente perfectos.
La perfección es un ideal, no es real.
Toma ese camino que es el mejor
que puedes tú tomar para llegar muy lejos.

Y jamás tornes la mirada hacia atrás
que hay muchas cosas buenas,
pero que por ser buenas te atarán
y no tendrás libertad para ir más allá
y seguir tu camino siempre vertical y en ascendencia.

13/11/07

lunes, 12 de noviembre de 2007

2.065.- Hoy te veré.

Hoy es un día soleado:
el cenit apareció muy temprano
y el nadir aparecerá muy tarde.
Hoy estoy feliz.

Miro el caminar de una dulce muchacha:
qué jocoso es su andar
y que hermosa que es ella.
Hoy puedo amar.

La gente está alegre también.
Hoy no vi a nadie fruncir el ceño.
Hoy he estado esperándola.
Hoy la voy a ver.

¡Ja!, con que llegaste,
volteaste la esquina y ni pensaste
en que estaría yo esperándote
(y también estoy amándote).

–Hola, ¿te da gusto haberme visto?
–Sí, me da gusto.
–Pues hoy iremos a donde el destino nos lleve,
hoy vagaremos por la eternidad eternamente.

12/11/07