Que lo que quede de ti
desaparezca algún día.
Que pueda, mi esencia,
perder los rastros de la tuya.
Que pueda, mi orfandad,
encontrar un regazo.
Que pueda exiliarte
para siempre de mi alma.
Esta fachada, hecha por mi corazón,
ha simulado olvidos y rencores,
pero muy, muy adentro de mí
siempre estás en cada latido.
Cuánta agonía viví al perderte.
No sabía si aún debía seguir.
Esta coraza me mantuvo, pero
cae la noche y resuenas en mi alma.
De esta historia ya no somos dueños,
ya que jamás te pediré que vuelvas
y tú jamás me pedirás que regrese;
solo deseo que estés bien mientras tanto.
03/02/25
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