Peor que morir
es estar sin vida,
pensando en un hubiera
y añorando un quizás.
Peor que amar es vivir,
ya que el amor
no padece el desamor,
pero la vida sí.
Peor que el final
es la continuidad
de una historia
que ya no sabe ser más que gris.
Peor que el suplicio
de estar a su merced
es el gozo y placer
de no tenerla.
Peor que ser ingenuo
es saberlo todo:
es un pobre diablo
el empático sabelotodo.
Y no saber
cómo abrazar la estupidez
es la pena máxima:
la vida te sentencia para siempre.
08/11/23
06/11/24
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